sábado, 20 de agosto de 2011

El Liverpool que sustituirá al Arsenal

A pesar de que la Premier no ha hecho más que empezar, parece claro que Manchester United, Manchester City y Chelsea se disputarán hasta el final las tres primeras plazas. El Arsenal, en cambio, muestra evidencias de haberse quedado atrás en esta pelea en las últimas semanas. En el vibrante encuentro que acabamos de vivir y que ha enfrentado a Arsenal y Liverpool no sólo había en juego tres puntos. Ambos equipos peleaban por el favoritismo de cara a conseguir esa ansiada cuarta posición que los tres grandes de Inglaterra dejarán libre.


Y es que las lesiones, la venta de jugadores y la poca fiabilidad (por ahora) de los recambios son los problemas de los gunners
. Acostumbrados a jugar al toque, mover el balón y hacer correr al rival, el Arsenal se vio impotente en la primera parte ante el Liverpool, en la que los de Dalglish jugaron a un gran nivel. El Arsenal, en su propio estadio, ni olía la pelota, y llegó al descanso con un empate a cero que le supo a gloria. 

En la segunda mitad las cosas se igualaron y el Liverpool perdió por momentos el dominio del partido. Jugaba fuera, llovía mucho y el Arsenal, por orgullo, apretaba. Pero la expulsión de Frimpong precipitó los acontecimientos y los reds se fueron a por el partido.


Jenkinson y Frimpong no terminan de convencer. El ex del Charlton recula demasiado en defensa y no se prodiga en ataque, mientras que el centrocampista de origen africano hace gala en cada partido de unas cualidades envidiables, pero creo que se trata del típico futbolista que destaca cuando es un adolescente y que, en cambio, se estanca cuando el físico no le ofrece una ventaja tan plausible sobre los rivales. Por lo demás, Ramsey parece por ahora incapaz de tomar las riendas del equipo, mientras que Arshavin sigue con la cabeza puesta en no se sabe bien qué cosas. El ruso parece dispuesto a tirar su carrera en la Premier a la basura. Lo mejor, el buen partido de Ignasi Miquel, que demostró que puede asumir galones si el equipo así lo requiere.

El Liverpool, por su parte, sigue una dinámica completamente distinta a la del Arsenal. Su centro del campo es un escándalo, con jugadores de gran calidad como Adam o Downing, apoyados por Lucas Leiva, que está demostrando todo lo que vale, y con Henderson, que aporta presencia, trabajo, llegada y criterio. Sin olvidarnos de que en el banquillo se quedan jugadores como Raúl Meireles, que la temporada pasada se salió. Además, José Enrique está demostrando que puede llegar a ser el mejor lateral zurdo de la Premier (esperemos que Del Bosque tome nota), mientras que en la delantera, Carroll y Luis Suárez forman una de las mejores duplas ofensivas de la competición.


En definitiva, la victoria del Liverpool deja entrever lo que puede suceder a lo largo de la temporada en esa lucha que se prevé intensa entre gunners y reds. El Liverpool parece en mejor estado de forma, con buenas sensaciones y con un verdadero equipazo, y si coge una buena racha, puede que las diferencias con el Arsenal sean insalvables. Los de Wenger, en cambio, presentan síntomas de una inminente enfermedad que probablemente les haga sufrir mucho a lo largo de la temporada. Y si el Arsenal no alcanza puestos de Champions, se tendrá que reinventar de nuevo, pero esta vez desde un escalón aún más bajo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

La impresionante plantilla del Manchester City

Zabaleta, Kolarov, Milner, Wright-Phillips, Adebayor, Adam Johnson, Onuoha, Kolo Touré, Tévez, Bellamy, Weiss, Balotelli… son nombres de futbolistas de talla mundial. Nombres de jugadores con los que el 80% de los entrenadores de todo el mundo desearían contar en sus plantillas. Y sin embargo, son jugadores que probablemente pasen gran parte de la temporada en el banquillo, e incluso en la grada, del Manchester City.


El pasado fin de semana dio inicio la Premier League y el único de los favoritos al título que convenció fue el City, imponiéndose por cuatro goles a cero a un Swansea que a pesar de todo mostró muy buenas maneras, con Britton al mando del centro del campo de un recién ascendido que en la primera parte plantó cara a los de Mancini, con Sinclair y Dyer creando mucho peligro por las bandas. No obstante, la impresionante calidad del Manchester City no dio opción a los galeses.

Y es que uno se fija en el once inicial del los citizen y se echa a temblar. Si lo jugadores que he mencionado antes son los suplentes, con los cuales se podría hacer fácilmente un equipo para aspirar a entrar en Europa en la Premier, da miedo pensar en los teóricos titulares.

Hart es la primera pieza de esta temible máquina, un joven portero inglés muy ágil que ha logrado que Given se marche del equipo rumbo al Aston Villa. Y el irlandés era uno de los mejores porteros bajo palos del mundo. Palabras mayores.


En la defensa, Richards, Kompany, Lescott y Clichy conformarán la línea. Se trata de futbolistas muy fuertes físicamente, con laterales de recorrido y centrales sobrios a los que quizá les falte algo de inteligencia táctica. Aun así, Kompany me recuerda a un Pepe sereno y ha logrado erigirse como el jefe de la zaga. 

En el centro del campo, la rocosidad es la nota predominante debido al conservadurismo de Mancini, quizá el principal defecto del equipo. De Jong, Yaya Touré y Barry conforman el célebre trivote con el que el City intenta evitar que el rival construya, con la finalidad de robar el balón en campo contrario e iniciar así contras letales. El problema de que estos tres futbolistas sean fijos en la medular es que únicamente resten tres plazas libres en ataque. Por lo que muchas voces empiezan a pedir a Mancini que sacrifique a uno de ellos para retrasar a Silva y dejar un hueco en la delantera para otro de los cracks.

Esto serviría para que Adam Johnson, que realizó un partidazo el pasado lunes, tuviese más opciones de entrar en el equipo. Silva y Agüero son a priori fijos, por lo que si Mancini persiste en su idea de mantener el trivote, solo quedaría una plaza, que se disputarían futbolistas como Balotelli, el propio Johnson o Dzeko, que también ha demostrado tener una inmensa calidad. Todo ello sin olvidarnos de Tévez, uno de los mejores cinco delanteros del planeta.


Y todo esto a falta del fichaje de Nasri, que parece hecho, y que pondría más difícil si cabe la posibilidad de jugar en el Manchester City. Albiol también suena para reforzar la defensa, en una posible operación con el Real Madrid por Adebayor. 

Sin duda, este equipo es, por nombres, el mejor del mundo. Y uno de los conjuntos más completos que he visto en toda mi vida en cuanto a componentes de la plantilla se refiere. Liderado por la dupla Silva-Agüero y con la base de un equipo que cada vez se muestra más sólido y compacto, nadie sabe dónde puede estar el límite del City.

martes, 9 de agosto de 2011

El acierto de Del Corral con Gabi Milito

Hace unos días Gabi Milito fue presentado como nuevo jugador de Independiente. El veterano central argentino vuelve su país natal tras ocho años en el fútbol español. Debutó en nuestra Liga en las filas del Zaragoza, equipo con el que demostró sus grandes cualidades como central. Las magnificas temporadas que realizó en la capital maña propiciaron que grandes equipos de Europa se fijasen en él. Finalmente fue el Barcelona el que consiguió hacerse con sus servicios por 20,5 millones de euros. 


El fichaje de Milito por los culés se vio por aquel entonces como una bofetada al Real Madrid. Los Servicios Médicos del club, con Alfonso del Corral a la cabeza, habían desestimado cuatro años antes su incorporación debido a unos problemas que presentaba en su rodilla derecha, y que incrementaban de manera notable el riesgo de sufrir una lesión. Este hecho, con el que el Real Madrid tenía poco que ganar y mucho que perder, fue muy criticado.

Y aún más cuando Milito completó cuatro buenas temporadas con el Zaragoza sin atravesar problema físico alguno de importancia. Los ataques contra el equipo merengue subieron de tono y cada enfrentamiento entre Zaragoza y Real Madrid era visto como una especie de venganza. Una demostración de que el argentino podía jugar sin problemas y una oportunidad para que los más escépticos acusasen los servicios médicos del club blanco de renunciar a su fichaje por oscuros motivos.


Ahora Milito se marcha del Barcelona. Vuelve al equipo de toda su vida y parece que lo hace por la puerta grande. Pero si miramos su carné de identidad nos damos cuenta de que algo falla. ¡Apenas tiene 30 años! La edad perfecta para un defensa central consolidado en Primera División. En condiciones normales debería seguir jugando cinco años más al máximo nivel. 

Pero nos olvidamos de que Milito ha pasado más de un año alejado de los terrenos de juego debido a que, por desgracia, su famosa rodilla derecha no aguantó más. Con anterioridad había tenido problemas en la izquierda, pero fue su pierna diestra la que acabó con su carrera. Su vuelta a los terrenos de juego se calificó como algo milagroso y meritorio, pero Milito no volvió a ser el mismo. En el Barcelona no logró encontrar la regularidad y, a pesar de que este verano fue titular con Argentina en la Copa de América, el torneo que realizó puede ser calificado como lamentable. Además, Guardiola había perdido la confianza en él desde mucho meses atrás.



Milito ya no cuenta con esa chispa que le hizo triunfar en Zaragoza. No tiene potencia alguna ni velocidad en los giros, algo muy importante en un central de sus características. Le cuesta mucho cambiar la dirección en carrera y ha perdido la confianza en el pase. 

El caso es que Del Corral tenía razón. Y el Real Madrid hizo muy bien en respetar la opinión del jefe de sus Servicios Médicos, a pesar de las críticas que se arriesgó a recibir y que de hecho, recibió. En el panorama futbolístico existen jugadores con tendencia a lesionarse, y a día de hoy, confiar en un futbolista así para jugar al máximo nivel es un riesgo que los clubes no se deben permitir. El Barcelona puede dar fe de ello, puesto que le salieron muy caros aquellos 20,5 millones de euros.

lunes, 1 de agosto de 2011

El regate de Deulofeu

No seré yo el que se abstenga de escribir sobre las virtudes de un futbolista sólo porque éste sea nombrado una y otra vez en los medios de comunicación. España sub-19 ha superado a la República Checa en la prórroga para hacerse con el campeonato de Europa haciendo gala de un juego muy superior al de los rivales. El conjunto ha sido lo importante, y aun así siempre recordaré esta competición como la consagración de Deulofeu.

Este extremo derecho es un jugador de banda a la antigua usanza. De los que se marchan por fuera y no por dentro. De los que reciben en tres cuartos de campo y llegan hasta la línea de fondo superando por velocidad al lateral. En definitiva, es un jugador de los que viven pegados a la línea de cal y que aún así entran más en juego que muchos de sus compañeros. Es el típico futbolista que, cuando no recibe balones, obliga a su entrenador a que salga del banquillo pegando voces a los centrocampistas para que le pasen la maldita pelota. 


Deulofeu tiene todas estas características. Pero también tiene algo más. El canterano del Barcelona posee un regate del que muy pocos jugadores en la historia del fútbol moderno han podido hacer gala. Este regate no es excesivamente estético ni pomposo, sino que es algo muy sencillo, pero altamente eficaz. Consiste en que cuando Deulofeu encara al lateral izquierdo, se envía a sí mismo una pelota larga hacia adelante a la que sólo él es capaz de llegar él gracias a su impresionante arrancada, usando el cuerpo a las mil maravillas para marcharse del defensor con habilidad. Aunque el lateral sepa que Deulofeu va a hacer siempre lo mismo, casi nunca es capaz de pararlo.

Ante esta jugada, el defensa tiene pocas opciones. O intenta correr más que Deulofeu para alcanzar la pelota, cosa harto imposible, o bien optar por hacerle falta. Y es que no hay otra opción. Este regate, en el área, sólo puede acabar con un centro muy peligroso o con un penalti. Como digo, a pocos futbolistas les he visto hacer esto con tanta eficacia. Puede que el Joaquín del Mundial de Japón y Corea de 2002 fuese capaz de ello. Y por supuesto, el gran Henry de aquel Arsenal invencible en la Premier de hace unos años. Sin embargo, cuando ambos perdieron esa chispa de velocidad que hace falta para llevar a cabo este regate, dejaron de usarlo. Y es una pena, pues creo que se trata del recurso más eficaz para marcharse del defensa, siempre por fuera, eso sí. 


Aun así, Deulofeu tiene algunas carencias por pulir. Sus centros casi nunca son medidos, apenas usa la pierna izquierda y pocas veces se marcha por dentro. Es demasiado diestro, algo que debería arreglar para sorprender aún más a los laterales y llegar a ser un extremo de otro mundo. Por ahora, ha liderado a una gran España sub-19 junto a otros magníficos jugadores como Pardo (un proyecto muy serio para ser el nuevo Xavi), Alcácer (un tío que todo lo que toca acaba en gol), Sarabia, Campaña o Morata.



¿Y quién sabe? Quizá si Delofeu perfecciona “su regate” podríamos hablar pronto de la Deulofinha. O de la Deulofeuinha. O puede que algo tan grande no tenga ni por qué tener nombre así.