domingo, 25 de diciembre de 2011

La prolífica cantera de Osasuna

Cuando Osasuna consiguió plaza en Primera división para la temporada 2000-2001, parecía que se trataba de un equipo que no duraría mucho en la máxima categoría. Lotina había conseguido un milagro con un equipo plagado de jugadores desconocidos que llevaban seis años vagando por Segunda división. Sin embargo, el conjunto rojillo cuenta ya doce temporadas entre los más grandes, lo que tiene un mérito enorme dado su modesto presupuesto. Y es que a veces no valoramos como es debido a los equipos que logran mantenerse en Primera muchos años seguidos. De hecho, únicamente seis equipos han permanecido más tiempo que Osasuna en la máxima categoría.



Además, los pamplonicas no se han limitado a luchar por no descender, sino que también han logrado hitos históricos como el hecho de alcanzar la final de la Copa del Rey en 2005 o clasificarse para la fase previa de la Liga de Campeones. Osasuna ha conseguido más de lo que se le podía exigir, fruto de una seria gestión con el incombustible Patxi Izco a la cabeza, y sobre todo gracias al torrente de futbolistas que han brotado de la cantera rojilla.

Si el ascenso hace más de una década se logró con gente de la casa como Yanguas, Cruchaga, Puñal o Sanzol, la permanencia durante los años posteriores se consiguió con mucho esfuerzo y con la aparición fulgurante de futbolistas de nivel procedentes del El Tajonar.



Así, los duros años posteriores, el conjunto rojillo se consagró en Primera gracias a jugadores como Elía, Izquierdo o Jusué (este último era un asiduo en las convocatorias de las categorías inferiores de la Selección española, aunque posteriormente no cumplió con las expectativas que en él se depositaron). Más adelante, con la aportación de los hermanos Flaño, Iñaki Muñoz, David López y Raúl García, Osasuna se hizo un nombre en el fútbol español. La mayor parte de los jugadores que formaban la primera plantilla contaban ya con experiencia al más alto nivel y además, las jóvenes perlas navarras tenían la posibilidad de curtirse en Primera división.

Todo esto sin olvidar que Javi Martínez, uno de los mejores medios centros del fútbol español, se crió también en la cantera de Osasuna, fichando por el Athletic de Bilbao a cambio de seis millones de euros cuando aún no había debutado en Primera división con los rojillos.

Pero el antes y el después a la hora de vanagloriar la cantera rojilla se produjo con la llegada de Monreal y Azpilicueta al primer equipo. Lateral zurdo el primero y diestro el segundo, ambos subieron de manera palpable el nivel futbolístico del conjunto navarro. Además dejaron llenas las arcas de Osasuna con su marcha a Málaga y a Marsella respectivamente.


Y no paró ahí la cosa. Kike Sola, Galán, Oier, Rúper o Annunziata también dejaron destellos de calidad en Primera división, todos ellos procedentes de la fábrica de peloteros que existe en El Tajonar. A estos nombres hay que añadir los más recientes, como son el de Andrés Fernández, amo y señor de la portería navarra por encima de Riesgo y Ricardo, el de Timor, mediocentro que mezcla sacrificio defensivo con loables capacidad ofensivas, o el de Satrústegui, lateral zurdo con muy buena pinta que a pesar de sus dos expulsiones en la presente temporada, está apuntando muy buenas maneras, sobre todo en la parcela ofensiva.

martes, 13 de diciembre de 2011

El trío Stekelenburg-Krul-Vorm

Los nombres de Krul, Vorm y Stekelenburg (sobre todo el último) pueden sonar a los nombres de los crueles personajes que se enfrentaban a los Power Rangers. Nada más lejos de la realidad. Los tres son porteros, son holandeses y su misión no es otra que batallar contra los mejores delanteros de Europa.

Después de muchos años sin que la portería de la naranja mecánica estuviese cubierta como es debido, de la noche a la mañana han surgido tres arqueros capaces de marcar una época bajo los palos de Holanda. El problema es que la selección oranje sólo juega con un portero y que ellos son tres. Por lo que Van Marwijk lo va a tener muy difícil a la hora de decidir cuál de ellos será el titular en la Eurocopa.

El que más convence al técnico holandés, a corto plazo, es el del nombre más largo. Stekelenburg deslumbró al mundo con sus paradas en Sudáfrica, siendo uno de los artífices de que su selección llegase a la final. Sobre todo en la primera parte de los cuartos de final que los oranjes disputaron contra Brasil.




Tras su buena actuación en tierras africanas, los equipos más potentes de nuestro continente se lanzaron a él cuales buitres a carroña, siendo finalmente la Roma de Luis Enrique la afortunada en hacerse con sus servicios. El equipo de la capital italiana consiguió así un portero muy fiable en el juego aéreo. También es seguro en el uno contra uno y, a pesar de no hacer grandes paradas de cara a la galería, se muestra muy solvente en sus intervenciones.

Tim Krul sigue muy de cerca a Stekelenburg en esta carrera. Sobre todo después del gran año que está firmando con el Newcastle. El holandés se ha convertido en el héroe de su equipo en varios encuentros, y gracias a él, las urracas han rascado puntos en varios partidos contra equipos grandes. De hecho, junto a los goles de Demba Ba y la visión de juego de Cabaye, últimamente es de lo poco destacable en el conjunto que dirige Alan Pardew.


Este candidato es un portero muy ágil y de gran envergadura, capaz de llegar a lugares imposibles con sus estiradas. Además, tapa mucha portería y a los rivales se les hace muy pequeña la portería cuando un gigantón como él se planta delante en un mano a mano. Y si no, que se lo digan al Chicharito.


El último protagonista de esta historia con tres hombres y un destino es quizá el menos conocido. Se trata de Michel Vorm, guardameta del Swansea. Vorm es un parapenaltis que lleva demostrando sus grandes aptitudes en los once metros toda su carrera en Holanda. Este año fichó por el conjuntó galés y ya ha dejado con las ganas a varios jugadores expertos en este tipo de jugadas.

Pero no solo de pan vive el hombre, ni de parar penaltis vive Vorm. Sus intervenciones suelen ser espectaculares y posee una agilidad bajo los palos que le está encumbrando como uno de los mejores porteros de la Premier. De hecho, Vorm fue al Mundial de Sudáfrica como suplente de Stekelenburg, por lo que su reputación viene de largo.


Presumimos de porteros en España, pero nuestro rival en la final del pasado Mundial no se queda corto. Stekelenburg-Krul-Vorm forman una trío de porteros más que respetable. ¡Ay! si Inglaterra cazase a uno de cada veinte porteros holandeses o españoles...

sábado, 3 de diciembre de 2011

Ya no quedan fiesteros en la Liga española

Ayer, durante la retransmisión del Bayer Leverkusen-Hoffenheim, el comentarista habló de cómo el equipo visitante se había visto afectado por las muestras de indisciplina de varios de sus futbolistas. Firmino, jugador revelación esta temporada, y Obasi llegaron bastante tarde a uno de los entrenamientos del Hoffenheim, razón por la cual Stanislawski, técnico del equipo, decidió no convocarlos de cara al encuentro que ganaron los locales por dos goles a cero.

El caso es que dicho comentarista comparó las acciones llevadas a cabo por Obasi y Firmino con las faltas de comportamiento que futbolistas como Maradona o Romario cometieron en los tiempos en los que competían por ser los mejores jugadores del mundo.




Esto me hizo recordar las fiestas que se pegaba Ronaldo en el Real Madrid, en sus famosas celebraciones de cumpleaños a las que asistían más mujeres que hombres. En la memoria también nos quedará para siempre la que liaron Kluivert y Frank de Boer durante un guateque plagado de sexo y alcohol en Barcelona. De hecho, el delantero holandés era famoso por sus polémicas salidas nocturnas. 

Guti es otro jugador que ha dado lugar a muchos comentarios de este tipo. En el Real Madrid no se perdió una y en Turquía, en su ya frustrada experiencia en el Besiktas, acabó con su caro coche destrozado por un accidente de tráfico y quintuplicando la tasa de alcoholemia permitida.




Pero no sólo en el polo Barcelona-Madrid han pasado cosas de ese tipo. En Sevilla, el Betis de Lopera encabezó durante mucho tiempo la lista de desaffaires de jugadores de la Liga española. La famosa fiesta de Halloween de Benjamín forma parte del anecdotario de nuestro país. Y también me consta que eran los propios aficionados del conjunto verdiblanco los que tenían que pedirle a Emaná y a Nelson que se marcharan de la discoteca ya que al día siguiente debían entrenar a primera hora de la mañana.

Pero lo más impactante de todo esto es que Ronaldo o Romario llegaron a admitir que jugaban mejor si el día de antes del partido se habían ido de copas, o habían mantenido relaciones sexuales. Y viéndolos jugar, muchos nos planteábamos si no sería cierto aquello.




Por suerte (o por desgracia), este tipo de futbolistas parecen ser una especie en extinción en la Liga española. Ya no aterrizan megacracks en nuestro país capaces de poner en jaque a todo un equipo y conseguir que los directivos y el entrenador se lo permitan debido a su gran calidad. Parece ser que esos tiempos pasaron y que ahora el perfil de estrella es el de Messi o Cristiano Ronaldo, jugadores que anteponen la profesionalidad a cualquier otra cosa. Y salvo excepciones como Miguel en el Valencia o Romaric en el Espanyol, podemos decir que los futbolistas fiesteros han desaparecido de nuestro país. Y puede que en ocasiones echemos de menos esa indisciplina que casi siempre venía acompañada de cosas maravillosas sobre el campo. 



En fin, siempre nos quedará Balotelli.

lunes, 21 de noviembre de 2011

La lógica de la circunscripción única

Durante casi un año he destinado este blog al análisis de los vaivenes futbolísticos tanto nacionales como internacionales. Esa es la temática con la que decidí crear este espacio y así seguirá siendo. Sin embargo, las elecciones que se celebraron ayer en nuestro país deben hacernos reflexionar. Basta con entrar en la página web de cualquier gran periódico para ver los resultados del supuesto ejercicio democrático que se produce cada cuatro años en nuestro país.


En el total del número de votos podemos observar datos muy llamativos. Casi un 30% de abstención, más de 300 mil votos nulos y otros tantos blancos. Además, contemplamos atónitos como IU, con más de 1,6 millones de votos, cuenta con 5 escaños menos que CIU, que supera por poco el millón de papeletas. En cambio, UPyD, con un número de votantes similar al de CIU, únicamente cuenta con 5 escaños, los mismos que el PNV, por ejemplo, teniendo el partido vasco únicamente algo más de 300 mil votos. Sí, el mismo número que las papeletas nulas o en blanco. 

Esta catarsis de datos deja claro que el sistema electoral basado en la circunscripción provincial está en crisis. Se creó con la intención de mantener el bipartidismo en busca de la estabilidad. Algo comprensible con la dictadura recién acabada y con un duro proceso de transición por delante. Pero no ahora. Este sistema, pretendía además beneficiar a los partidos nacionalistas después de más de 30 años de represión con Franco. Este factor también es agua pasada y parece evidente la necesidad de crear una nueva ley electoral que cumpla de forma real con las demandas de los votantes.

Para ello, lo más idóneo sería la creación de una circunscripción única, en la que el voto de un señor de Ávila valga exactamente lo mismo que el de una joven de Melilla. La metodología sería sencilla. Lo primero que hay que hacer es dividir el número total de votos entre los escaños del Parlamento. Es decir, si en estas elecciones han votado 24.590.557 españoles, al dividir esa cifra entre los 350 asientos del Congreso de los Diputados, nos damos cuenta de que para obtener un escaño sería necesario llegar, obligatoriamente, a los 70.258 votos.


Así, como el PP consiguió 10.830.693 de votos, al dividir esa cifra entre los 70.258 que harían falta para obtener un escaño, observamos que los populares tendrían 154 escaños, y no 186, que son los que ha conseguido. El mismo proceso se realizaría con el resto de partidos. Además, los votos en blanco y nulos se tendrían muy en cuenta e incluso se contaría con los escaños de estos electores. En estas elecciones se ha superado el medio millón de papeletas con creces, por lo que merecerían tener representación, aunque simplemente sea a modo de sillones vacíos en el Congreso. Así incluso se combatiría con la indiferencia de las abstenciones.


De este modo nos damos cuenta de que IU y UPyD conseguirían bastantes más escaños de los que tienen actualmente, puesto que tienen más votos. Se trata de algo tan lógico y evidente que no debería ser ni discutible. Tantos votos, tantos escaños. Sin necesidad de idear un entramado que beneficie al bipartidismo y a los nacionalistas, con el fin de evitar que las elecciones sigan siendo un circo en el que los protagonistas son siempre son los mismos.



Gráficos creados por Luis Rodríguez


Twitter: @javierdele @luis_pakemas

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La falsa leyenda de la cantera

Durante años ha corrido y triunfado la teoría de que en la Liga los equipos españoles apenas hacen uso de la cantera. Se ha criticado la supuesta llegada masiva de jugadores extranjeros a costa de los jóvenes valores que esperan una oportunidad en las categorías inferiores.

Si bien es cierto que la aprobación de la ley Bosman flexibilizó el mercado y permitió la contratación de un mayor número de jugadores extranjeros, parece claro que cada vez son más los entrenadores de conjuntos españoles que deciden apostar por la cantera. Los triunfos desde hace ya muchos años de la selección española en categoría inferiores vienen a refrendar este argumento. Esos futbolistas que siendo menores de edad triunfaron con España, son los que han dado un salto de nivel a la Liga y también, una parte de ellos, los que han conseguido que la selección absoluta mande tanto en Europa como en el resto del mundo.




Mis detractores (que son muchos) apuntarán que el éxito de muchos jugadores españoles se dio tras su marcha a equipos extranjeros, debido a la imposibilidad de triunfar en nuestro país por la escasez de oportunidades. A esto responderé que muchos de esos jugadores se marcharon, o bien cuando aún no se les había descartado del equipo en cuestión (Cesc o Piqué), o bien cuando ya habían debutado y destacado en sus respectivas plantillas (como Torres, Arteta o Silva).

No hace mucho leía varios artículos catastrofistas que hablaban de la decadencia de la Liga debido a la hegemonía de Real Madrid y Barcelona, al desigual reparto de los derechos televisivos, a la deplorable gestión de la LFP y a la escasez de canteranos en las plantillas de Primera división. No negaré los tres primeros factores, pero con lo que he expuesto más arriba, creo que dejo clara mi postura en lo que respecta al último punto.

Y es que únicamente hay que mirar las plantillas de los equipos españoles de la máxima categoría para afirmar que la leyenda de que no se cuenta con la cantera, a día de hoy, es falsa.




El Mallorca, por ejemplo, es uno de los conjuntos que más y mejor uso hace de los jugadores del filial. Pau Cendrós, Kevin, Bigas, Tomás Pina (que tiene unas condiciones impresionantes, algún día hablaré de él) o Álvaro son algunos ejemplos. Todo ello sin contar a gente como Ramis o Nsue, ya afianzados en el equipo. El Espanyol también ha tenido siempre muy en cuenta la cantera, y cada año hace uso de multitud de jugadores de las categorías inferiores, como ha sido el caso de Raúl Rodríguez, Galán, Rui Fonte, Thievy o Amat.

Del mismo modo, Recio, Juanmi, Apoño o Jesús Gámez son fruto de la cosecha malagueña, mientras que Illarramendi, Íñigo Martínez, Pardo o Agirretxe representan los éxitos de la factoría donostiarra. Por no hablar de Villarreal, que cuenta con uno de los mejores filiales del país. Todo ello sin olvidar que el Racing suele sacar excelentes jugadores, como Canales, Marcano o, actualemente, Jairo, y que conjuntos como Sevilla y Osasuna se nutren de jugadores jóvenes como Luis Alberto, Campaña, Andrés Fernández o Flaño. El último en sumarse a esta lista parece ser el Betis, con los Vadillo, Pozuelo, Sergio o Alex Martínez.




Si a eso añadimos que Athletic de Bilbao y Barcelona viven prácticamente de su cantera, podemos concluir que los conjuntos de nuestro país tienen muy en cuenta a las jóvenes promesas, y más en tiempos de crisis, en los que mirar lo que hay en casa siempre sale más barato que arriesgarse a comprar fuera. Getafe, Granada, Zaragoza o Levante son excepciones que no deben hacernos olvidar que lo más importante de la Liga española son los Xavi y Casillas que dentro de diez años seguirán levantando eurocopas y mundiales. Los equipos españoles lo saben y lo tienen muy en cuenta. Ténganlo por seguro.

lunes, 31 de octubre de 2011

La confirmación de Iago Aspas

Mide 176 centímetros y apenas pesa 67 kilos. Lleva toda una vida en el Celta de Vigo y cada temporada deja claras muestras de su gran calidad. No obstante, la irregularidad ha sido la losa que le ha impedido volar tan alto como lo está haciendo este año. Su nombre es Iago Aspas, y a los que estamos más cerca de los 25 que de los 20 años, su nombre nos suena bastante, puesto que es el hermano de Jonathan Aspas, uno de los futbolistas más repetidos en los cromos de Panini.


Pero, a diferencia de lo que hizo Jonathan, Iago tiene todo para triunfar. Aspas lleva ya dos temporadas marcando las diferencias en el primer equipo del Celta. Es cierto que le ha costado ser titular de manera asidua, sin embargo, saliendo desde el banquillo ha demostrado que puede llegar a ser el mejor revulsivo para su equipo. Su velocidad y regate le hacen destacar en cualquier partido, sobre todo cuando, en los últimos minutos, los rivales comienzan a acusar el esfuerzo realizado y Aspas salta al campo lleno de frescura y descaro.

Con el magnífico inicio de temporada que está realizando, le ha puesto las cosas muy difíciles a Paco Herrera, técnico del Celta, que está teniendo muchos problemas para decidir quiénes deben jugar en los puestos de ataque del club vigués. Jugadores asentados en la categoría como David Rodríguez, De Lucas o Bermejo propician que la titularidad esté muy cara. Aun así, Aspas parece haberse hecho un hueco en el equipo a base de goles. Ya lleva cinco, colocándose de este modo en los puestos altos de la clasificación de goleadores de Segunda.



Desde el día de su debut, Aspas prometía hacer grandes cosas. El Celta se jugaba contra el Alavés el descenso a Segunda división B. Faltaban tres jornadas para el final de la temporada, pero ese encuentro era vital, puesto que los vascos también luchaban por mantener la categoría. En ese partido Aspas contó por primera vez con minutos en el primer equipo, y sorprendió a todos marcando dos goles y erigiéndose como el nuevo e ilusionante crack de Balaídos.

Puede que haya gente que durante estos dos años se haya sentido algo decepcionada con su juego. De hecho, son muchos los que aseguraron que su progresión se había estancado. Pero siempre que he visto al Celta, Aspas ha jugado a un gran nivel, demostrando que es el típico futbolista capaz de hacer cualquier cosa con el balón. Ahora, con 24 años, parece que ha llegado su momento, y si sigue así dudo mucho que siga en este equipo la próxima campaña, puesto que varios conjuntos de Primera ya tienen puestos sus ojos en él. De hecho, este verano estuvo cerca de marcharse al Sporting de Gijón por petición expresa de Preciado. Pero por suerte para los aficionados vigueses, Aspas sigue en Balaídos.

lunes, 24 de octubre de 2011

Carvajal ‘elquenuncasecansa’

Tiene varios jugadores el Real Madrid Castilla que pueden aportar cosas interesantes al primer equipo merengue. Nacho es el típico central aguerrido nacido en Valdebebas; Jessé es puro desequilibrio; Óscar Planos tiene pinta de llegar a ser un jugador muy importante gracias a su polifucionalidad en el ataque; Juanfran aporta técnica, rapidez e inteligencia desde la banda derecha; mientras que Morata y Joselu podrían ser los delanteros titulares de más de un equipo de Primera división.

Sin embargo, el jugador de la cantera madridista que veo con más opciones de formar parte activa del primer equipo es Carvajal. O al menos debería serlo. Las buenas actuaciones que está protagonizando Sergio Ramos como central (posición en la que a mí personalmente no me termina de convencer, sobre todo cuando algunas de sus locuras se junten con las de Pepe en el eje de la zaga) deja un hueco libre para este incombustible lateral derecho. Los problemas físicos que está teniendo Carvalho, unido a la juventud de Varane y la escasa confianza con la que cuenta Albiol, puede provocar que el de Camas se consolide como central, siendo Arbeloa el único jugador de la primera plantilla capacitado para jugar en el lateral derecho.





Por eso, Carvajal debe formar parte del conjunto que dirige Mourinho cuanto antes. De hecho, pienso que está capacitado para disputarle el puesto a Arbeloa, que es un jugador con mucho oficio pero con un recorrido por banda insuficiente, sobre todo cuando el Real Madrid se enfrente a un rival inferior.

Hay una palabra que define perfectamente a Carvajal. Intensidad. El de Leganés es un jugador que trabaja durante los 90 minutos de partido. Sube y baja la banda con velocidad y potencia, y además cuenta con inteligencia a la hora de pasar la bola. En defensa se muestra muy seguro y es un lateral difícil desbordar. Quizá únicamente le falte mejorar tácticamente y centrar con mayor precisión cuando llega a la línea de fondo. Por lo demás, está preparado para jugar partidos de relativa importancia en Primera división con el Real Madrid, y estoy seguro de que en varios equipos punteros de Europa tendría ya un hueco en el once.






La jugada con la que nos ha deleitó ayer en el partido ante el Sanse fue espectacular. Corría el minuto 86 de partido y Carvajal tuvo fuerzas para recorrerse todo el campo y asistir en el área rival a Denis para que este marcarse el 3-0 para los blancos. Cuando Mourinho vea esa acción debe plantearse dar un paso adelante con este chaval. Y es que no es casualidad que sus compañeros le apoden ‘elquenuncasecansa’.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Silva, el mejor jugador español del momento

No hay consenso sobre el nombre del mejor jugador español de toda la historia. Unos tiran de archivo y afirman que Luis Suárez, López Ufarte o Amancio merecen ese reconocimiento. Di Stefano también aparece como candidato, aunque no está claro si se le puede considerar español del todo, puesto que disputó partido internacionales con Argentina y Colombia. Por otro lado, los enamorados de la actual selección española, defienden que Xavi, Casillas o Villa deben aspirar a ese galardón, por ahora inexistente.

Yo no sabría decir quién fue el mejor jugador español de nuestro país desde que el balón empezó a rodar en Gibraltar hace más de cien años. Pero si sé que Silva es el mejor futbolista español del momento. Y es que el canario lleva varios meses demostrando que puede y debe tener protagonismo en el equipo campeón del Mundo y de Europa.


Admito que, hasta que se marchó a Inglaterra, Silva no me parecía nada excepcional. En el Valencia marcaba las diferencias pero jamás pensé que podría llegar a su nivel actual. Por entonces jugaba tirado a banda, algo que creo que le perjudicaba. De hecho en la selección también se asumía que su posición natural sobre el campo debía ser junto a la línea de cal.

Pero en el Manchester City Mancini ha descubierto el sitio exacto en el que Silva puede llegar a ser, si no lo es ya, uno de los diez mejores jugadores del Mundo. El técnico italiano decidió colocar al ex valencianista en la típica posición del 10. De mediapunta, con campo por delante, Silva ha demostrado todo lo que vale. Si visión de juego es increíble y creo que poco sabíamos que poseía tal calidad y precisión en el pase. Además, posee casta y una capacidad de brega que lo hacen ser un jugador excepcional.


Silva lleva dos meses deleitando a los espectadores del futbol inglés. Para mí es sin duda el mejor jugador de la Premier hasta ahora, y de su mano el Manchester City está llamando a hacer grandes cosas tanto en el campeonato doméstico como en Europa.

El canario era consciente de todo esto, y también sabía que, a pesar de su enorme calidad, lo tenía difícil para ser titular en la selección española. Por eso decidió llorar para mamar, algo poco ético pero casi siempre eficaz. Del Bosque escuchó sus quejas y se quebró la cabeza para colocar la pieza de Silva en el puzle de la campeona del Mundo. No me parece Del Bosque un entrenador inteligente precisamente, pero se dio cuenta de una cosa importante. Silva contaba con características que pocos jugadores en la selección española tienen. España cuenta con muy buenos pasadores en el centro del campo, pero estaba exenta de un mediapunta tipo Valerón que marcase la diferencia en tres cuartos de campo. Silva es eso.


El siguiente problema, una vez asumido ese factor, es donde colocar a ese mediapunta capaz de desatascar partidos ofreciendo un cambio de ritmo, de intensidad y de ideas en las posiciones más cercanas al área. Para ello, Del Bosque pensó en la posición de Messi en el Barcelona. Ante la crisis inmensa que sufre Torres, el salmantino decidió renunciar a un nueve para colocar a Silva como delantero centro posicional, dando mucha más movilidad a la delantera mediante un intercambio constante de posiciones, y consiguiendo romper con la horizontalidad en la que a veces se instala en la selección.

Y es que Silva no sólo es un jugador excelente, sino que además es distinto y completamente compatible con lo que ya hay en el equipo. Sin duda, apuesto por Silva como titular en el once. El mejor jugador español del momento no puede quedarse fuera. Sería un disparate.

viernes, 7 de octubre de 2011

La diferencia entre Inglaterra y Namibia

Cuando creé este blog no tenía ninguna intención de seguir con él más allá de tres meses. Inicié este proyecto con la finalidad de aprobar la asignatura en la que me exigían su elaboración. Sin embargo, cuando finalicé esa asignatura (con mala nota, por cierto), sentí por dentro el deseo de continuar escribiendo, con la intención y la ilusión de llegar al mayor número de personas posible.

Y ese sigue siendo mi deseo, a pesar del paréntesis que hice durante un verano que ha sido cuanto menos convulso debido a los estudios y al trabajo.

Pero ayer, al levantarme, leí las palabras de Carragher, en las que literalmente se avergüenza de que Inglaterra cuente con un seleccionador nacional extranjero. Se trata de un tema que muchas veces me he planteado, y al escuchar hablar al defensa del Liverpool de forma acorde a mi manera de pensar, sentí el empujón definitivo para volver a acogerme a este pequeño espacio virtual y reflejar así mis pensamientos futbolísticos. Además, si Axel Torres, Maldini o Segurola escriben cuando les sale de las pelotas, ¿por qué no iba a hacerlo yo?



El caso es que Carragher tiene toda la razón del mundo. Más allá de que esté frustrado con Capello porque no lo incluye en las convocatorias de la selección (algo más que comprensible debido al declive que sufre su carrera), Carragher ha mostrado el sentir de mucha gente. Da igual que nunca rajase de Eriksson (curiosamente el sueco sí lo convocaba), el de Liverpool ha abierto un debate muy a tener en cuenta.

Es entendible que Namibia, por ejemplo, cuente con un seleccionador extranjero. Se trata de un país que necesita que su fútbol crezca para poder competir, y para ello debe contar con expertos en este deporte. Por eso, si un entrenador de prestigio toma el mando de ese equipo, las posibilidades de triunfo a largo plazo incrementarán. Existen muchos países que han empezado a contar pequeñas alegrías en diversos torneos gracias a la labor realizada por un seleccionador procedente de otro país. Hay incluso técnicos como Milutinovic o Hiddink que se han especializado en dirigir combinados nacionales de bajo nivel con la intención de darles y darse prestigio internacional. Y lo consiguieron.


Sin embargo, no es menos cierto que la contratación de un seleccionador de otro país para entrenar a un combinado nacional potente, con historia y con jugadores de renombre, debe ser concebida como un error. Y es que si una nación cuenta con tradición futbolística y con una competición doméstica más o menos competitiva, debe contar automáticamente con técnicos que conocen los entresijos de este deporte y que pueden hacerse cargo del combinado nacional.

Es cierto que, como en todo, existen épocas de mayor proliferación de buenos técnicos autóctonos que otras. Cuando Inglaterra decidió acudir a Eriksson pasaba por una de sus mayores crisis en cuanto a lo que entrenadores de renombre se refiere. El fracaso de McLaren al frente de los pross vino a respaldar esta teoría. Pero no debe ser excusa. En un país de alto nivel futbolístico siempre existen entrenadores capaces de asumir riesgos de gran calado.


En la actualidad, Roy Hodgson
, Harry Redknapp, Steve Bruce o Ian Holloway son algunos de los entrenadores que podrían superar, sin lugar a dudas, la gestión de Capello al frente de la selección inglesa. Falta confiar en ellos. Y falta atreverse a asumir responsabilidades. El perro viejo Carraguer sabe lo que dice. Y aparte de otros intereses, tiene razón.

sábado, 20 de agosto de 2011

El Liverpool que sustituirá al Arsenal

A pesar de que la Premier no ha hecho más que empezar, parece claro que Manchester United, Manchester City y Chelsea se disputarán hasta el final las tres primeras plazas. El Arsenal, en cambio, muestra evidencias de haberse quedado atrás en esta pelea en las últimas semanas. En el vibrante encuentro que acabamos de vivir y que ha enfrentado a Arsenal y Liverpool no sólo había en juego tres puntos. Ambos equipos peleaban por el favoritismo de cara a conseguir esa ansiada cuarta posición que los tres grandes de Inglaterra dejarán libre.


Y es que las lesiones, la venta de jugadores y la poca fiabilidad (por ahora) de los recambios son los problemas de los gunners
. Acostumbrados a jugar al toque, mover el balón y hacer correr al rival, el Arsenal se vio impotente en la primera parte ante el Liverpool, en la que los de Dalglish jugaron a un gran nivel. El Arsenal, en su propio estadio, ni olía la pelota, y llegó al descanso con un empate a cero que le supo a gloria. 

En la segunda mitad las cosas se igualaron y el Liverpool perdió por momentos el dominio del partido. Jugaba fuera, llovía mucho y el Arsenal, por orgullo, apretaba. Pero la expulsión de Frimpong precipitó los acontecimientos y los reds se fueron a por el partido.


Jenkinson y Frimpong no terminan de convencer. El ex del Charlton recula demasiado en defensa y no se prodiga en ataque, mientras que el centrocampista de origen africano hace gala en cada partido de unas cualidades envidiables, pero creo que se trata del típico futbolista que destaca cuando es un adolescente y que, en cambio, se estanca cuando el físico no le ofrece una ventaja tan plausible sobre los rivales. Por lo demás, Ramsey parece por ahora incapaz de tomar las riendas del equipo, mientras que Arshavin sigue con la cabeza puesta en no se sabe bien qué cosas. El ruso parece dispuesto a tirar su carrera en la Premier a la basura. Lo mejor, el buen partido de Ignasi Miquel, que demostró que puede asumir galones si el equipo así lo requiere.

El Liverpool, por su parte, sigue una dinámica completamente distinta a la del Arsenal. Su centro del campo es un escándalo, con jugadores de gran calidad como Adam o Downing, apoyados por Lucas Leiva, que está demostrando todo lo que vale, y con Henderson, que aporta presencia, trabajo, llegada y criterio. Sin olvidarnos de que en el banquillo se quedan jugadores como Raúl Meireles, que la temporada pasada se salió. Además, José Enrique está demostrando que puede llegar a ser el mejor lateral zurdo de la Premier (esperemos que Del Bosque tome nota), mientras que en la delantera, Carroll y Luis Suárez forman una de las mejores duplas ofensivas de la competición.


En definitiva, la victoria del Liverpool deja entrever lo que puede suceder a lo largo de la temporada en esa lucha que se prevé intensa entre gunners y reds. El Liverpool parece en mejor estado de forma, con buenas sensaciones y con un verdadero equipazo, y si coge una buena racha, puede que las diferencias con el Arsenal sean insalvables. Los de Wenger, en cambio, presentan síntomas de una inminente enfermedad que probablemente les haga sufrir mucho a lo largo de la temporada. Y si el Arsenal no alcanza puestos de Champions, se tendrá que reinventar de nuevo, pero esta vez desde un escalón aún más bajo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

La impresionante plantilla del Manchester City

Zabaleta, Kolarov, Milner, Wright-Phillips, Adebayor, Adam Johnson, Onuoha, Kolo Touré, Tévez, Bellamy, Weiss, Balotelli… son nombres de futbolistas de talla mundial. Nombres de jugadores con los que el 80% de los entrenadores de todo el mundo desearían contar en sus plantillas. Y sin embargo, son jugadores que probablemente pasen gran parte de la temporada en el banquillo, e incluso en la grada, del Manchester City.


El pasado fin de semana dio inicio la Premier League y el único de los favoritos al título que convenció fue el City, imponiéndose por cuatro goles a cero a un Swansea que a pesar de todo mostró muy buenas maneras, con Britton al mando del centro del campo de un recién ascendido que en la primera parte plantó cara a los de Mancini, con Sinclair y Dyer creando mucho peligro por las bandas. No obstante, la impresionante calidad del Manchester City no dio opción a los galeses.

Y es que uno se fija en el once inicial del los citizen y se echa a temblar. Si lo jugadores que he mencionado antes son los suplentes, con los cuales se podría hacer fácilmente un equipo para aspirar a entrar en Europa en la Premier, da miedo pensar en los teóricos titulares.

Hart es la primera pieza de esta temible máquina, un joven portero inglés muy ágil que ha logrado que Given se marche del equipo rumbo al Aston Villa. Y el irlandés era uno de los mejores porteros bajo palos del mundo. Palabras mayores.


En la defensa, Richards, Kompany, Lescott y Clichy conformarán la línea. Se trata de futbolistas muy fuertes físicamente, con laterales de recorrido y centrales sobrios a los que quizá les falte algo de inteligencia táctica. Aun así, Kompany me recuerda a un Pepe sereno y ha logrado erigirse como el jefe de la zaga. 

En el centro del campo, la rocosidad es la nota predominante debido al conservadurismo de Mancini, quizá el principal defecto del equipo. De Jong, Yaya Touré y Barry conforman el célebre trivote con el que el City intenta evitar que el rival construya, con la finalidad de robar el balón en campo contrario e iniciar así contras letales. El problema de que estos tres futbolistas sean fijos en la medular es que únicamente resten tres plazas libres en ataque. Por lo que muchas voces empiezan a pedir a Mancini que sacrifique a uno de ellos para retrasar a Silva y dejar un hueco en la delantera para otro de los cracks.

Esto serviría para que Adam Johnson, que realizó un partidazo el pasado lunes, tuviese más opciones de entrar en el equipo. Silva y Agüero son a priori fijos, por lo que si Mancini persiste en su idea de mantener el trivote, solo quedaría una plaza, que se disputarían futbolistas como Balotelli, el propio Johnson o Dzeko, que también ha demostrado tener una inmensa calidad. Todo ello sin olvidarnos de Tévez, uno de los mejores cinco delanteros del planeta.


Y todo esto a falta del fichaje de Nasri, que parece hecho, y que pondría más difícil si cabe la posibilidad de jugar en el Manchester City. Albiol también suena para reforzar la defensa, en una posible operación con el Real Madrid por Adebayor. 

Sin duda, este equipo es, por nombres, el mejor del mundo. Y uno de los conjuntos más completos que he visto en toda mi vida en cuanto a componentes de la plantilla se refiere. Liderado por la dupla Silva-Agüero y con la base de un equipo que cada vez se muestra más sólido y compacto, nadie sabe dónde puede estar el límite del City.

martes, 9 de agosto de 2011

El acierto de Del Corral con Gabi Milito

Hace unos días Gabi Milito fue presentado como nuevo jugador de Independiente. El veterano central argentino vuelve su país natal tras ocho años en el fútbol español. Debutó en nuestra Liga en las filas del Zaragoza, equipo con el que demostró sus grandes cualidades como central. Las magnificas temporadas que realizó en la capital maña propiciaron que grandes equipos de Europa se fijasen en él. Finalmente fue el Barcelona el que consiguió hacerse con sus servicios por 20,5 millones de euros. 


El fichaje de Milito por los culés se vio por aquel entonces como una bofetada al Real Madrid. Los Servicios Médicos del club, con Alfonso del Corral a la cabeza, habían desestimado cuatro años antes su incorporación debido a unos problemas que presentaba en su rodilla derecha, y que incrementaban de manera notable el riesgo de sufrir una lesión. Este hecho, con el que el Real Madrid tenía poco que ganar y mucho que perder, fue muy criticado.

Y aún más cuando Milito completó cuatro buenas temporadas con el Zaragoza sin atravesar problema físico alguno de importancia. Los ataques contra el equipo merengue subieron de tono y cada enfrentamiento entre Zaragoza y Real Madrid era visto como una especie de venganza. Una demostración de que el argentino podía jugar sin problemas y una oportunidad para que los más escépticos acusasen los servicios médicos del club blanco de renunciar a su fichaje por oscuros motivos.


Ahora Milito se marcha del Barcelona. Vuelve al equipo de toda su vida y parece que lo hace por la puerta grande. Pero si miramos su carné de identidad nos damos cuenta de que algo falla. ¡Apenas tiene 30 años! La edad perfecta para un defensa central consolidado en Primera División. En condiciones normales debería seguir jugando cinco años más al máximo nivel. 

Pero nos olvidamos de que Milito ha pasado más de un año alejado de los terrenos de juego debido a que, por desgracia, su famosa rodilla derecha no aguantó más. Con anterioridad había tenido problemas en la izquierda, pero fue su pierna diestra la que acabó con su carrera. Su vuelta a los terrenos de juego se calificó como algo milagroso y meritorio, pero Milito no volvió a ser el mismo. En el Barcelona no logró encontrar la regularidad y, a pesar de que este verano fue titular con Argentina en la Copa de América, el torneo que realizó puede ser calificado como lamentable. Además, Guardiola había perdido la confianza en él desde mucho meses atrás.



Milito ya no cuenta con esa chispa que le hizo triunfar en Zaragoza. No tiene potencia alguna ni velocidad en los giros, algo muy importante en un central de sus características. Le cuesta mucho cambiar la dirección en carrera y ha perdido la confianza en el pase. 

El caso es que Del Corral tenía razón. Y el Real Madrid hizo muy bien en respetar la opinión del jefe de sus Servicios Médicos, a pesar de las críticas que se arriesgó a recibir y que de hecho, recibió. En el panorama futbolístico existen jugadores con tendencia a lesionarse, y a día de hoy, confiar en un futbolista así para jugar al máximo nivel es un riesgo que los clubes no se deben permitir. El Barcelona puede dar fe de ello, puesto que le salieron muy caros aquellos 20,5 millones de euros.

lunes, 1 de agosto de 2011

El regate de Deulofeu

No seré yo el que se abstenga de escribir sobre las virtudes de un futbolista sólo porque éste sea nombrado una y otra vez en los medios de comunicación. España sub-19 ha superado a la República Checa en la prórroga para hacerse con el campeonato de Europa haciendo gala de un juego muy superior al de los rivales. El conjunto ha sido lo importante, y aun así siempre recordaré esta competición como la consagración de Deulofeu.

Este extremo derecho es un jugador de banda a la antigua usanza. De los que se marchan por fuera y no por dentro. De los que reciben en tres cuartos de campo y llegan hasta la línea de fondo superando por velocidad al lateral. En definitiva, es un jugador de los que viven pegados a la línea de cal y que aún así entran más en juego que muchos de sus compañeros. Es el típico futbolista que, cuando no recibe balones, obliga a su entrenador a que salga del banquillo pegando voces a los centrocampistas para que le pasen la maldita pelota. 


Deulofeu tiene todas estas características. Pero también tiene algo más. El canterano del Barcelona posee un regate del que muy pocos jugadores en la historia del fútbol moderno han podido hacer gala. Este regate no es excesivamente estético ni pomposo, sino que es algo muy sencillo, pero altamente eficaz. Consiste en que cuando Deulofeu encara al lateral izquierdo, se envía a sí mismo una pelota larga hacia adelante a la que sólo él es capaz de llegar él gracias a su impresionante arrancada, usando el cuerpo a las mil maravillas para marcharse del defensor con habilidad. Aunque el lateral sepa que Deulofeu va a hacer siempre lo mismo, casi nunca es capaz de pararlo.

Ante esta jugada, el defensa tiene pocas opciones. O intenta correr más que Deulofeu para alcanzar la pelota, cosa harto imposible, o bien optar por hacerle falta. Y es que no hay otra opción. Este regate, en el área, sólo puede acabar con un centro muy peligroso o con un penalti. Como digo, a pocos futbolistas les he visto hacer esto con tanta eficacia. Puede que el Joaquín del Mundial de Japón y Corea de 2002 fuese capaz de ello. Y por supuesto, el gran Henry de aquel Arsenal invencible en la Premier de hace unos años. Sin embargo, cuando ambos perdieron esa chispa de velocidad que hace falta para llevar a cabo este regate, dejaron de usarlo. Y es una pena, pues creo que se trata del recurso más eficaz para marcharse del defensa, siempre por fuera, eso sí. 


Aun así, Deulofeu tiene algunas carencias por pulir. Sus centros casi nunca son medidos, apenas usa la pierna izquierda y pocas veces se marcha por dentro. Es demasiado diestro, algo que debería arreglar para sorprender aún más a los laterales y llegar a ser un extremo de otro mundo. Por ahora, ha liderado a una gran España sub-19 junto a otros magníficos jugadores como Pardo (un proyecto muy serio para ser el nuevo Xavi), Alcácer (un tío que todo lo que toca acaba en gol), Sarabia, Campaña o Morata.



¿Y quién sabe? Quizá si Delofeu perfecciona “su regate” podríamos hablar pronto de la Deulofinha. O de la Deulofeuinha. O puede que algo tan grande no tenga ni por qué tener nombre así.

jueves, 28 de julio de 2011

Los once campeones de América

Uruguay se ha hecho con la Copa América 16 años después, colocándose como la quinta selección más importante del planeta según el ranking de la FIFA. Este diminuto país de apenas 3,5 millones de habitantes ha proyectado en su selección de fútbol una serie de características que ya representan a la nación entera. La garra, la lucha, la constancia o la perseverancia son valores que la Celeste ha logrado atribuirse como propios.

Y todo ello gracias al enorme trabajo de Tabárez, que durante la competición más antigua del mundo consiguió encontrar al once que sería campeón. El equipo fue evolucionando a lo largo del torneo hasta dar con la alineación ideal. Sin embargo, este homenaje a la campeona de América no sería fiel a la realidad si obviase a futbolistas como Cavani, Eguren, Abreu o al Cebolla Rodríguez, vitales para la consecución del título. Aun así, estos son los once hombres que devolvieron la gloria a Uruguay:



Muslera: Es el típico portero sudamericano que alterna paradas antológicas con errores garrafales. Sin embargo, a lo largo de la competición se ha mostrado muy seguro y su actuación ante Argentina pasará a la historia.

Maximiliano Pereira: Un lateral con aplomo en defensa y con inteligencia a la hora de subir la banda. Escoge a la perfección sus acciones ofensivas para dosificar esfuerzos y poder ayudar así al equipo durante los 90 minutos. Su físico es envidiable.

Lugano: Conocido por todo aficionado al fútbol, es el jefe de la defensa y el líder del equipo. Posee carisma y nunca se esconde. Todos nos preguntamos cómo rendiría este futbolista en un equipo de primer nivel, pero desde luego en la selección uruguaya siempre se ha mostrado sólido y fiable.

Coates: El gran descubrimiento de esta Copa América. Un central con una fortaleza impresionante, rapidez y salida de balón. Aparentemente lo tiene todo para triunfar en Europa y pronto los grandes equipos se pelearán por él.


Cáceres: Jugó de central por la izquierda, casi de lateral. Su rendimiento fue aceptable aunque en multitud de jugadas defensivas pierde la cabeza. No tiene ninguna elegancia a la hora de evitar la progresión de un rival y eso le impide actuar con eficacia en muchas ocasiones. A pesar de ello, dotó de fuerza y velocidad al equipo en momentos clave.

Álvaro Pereira: El Palito se recorrió la banda izquierda de cabo a rabo durante todo el torneo. Carece de fortaleza física y de calidad técnica, pero posee velocidad, seriedad e inteligencia con el balón en los pies.

Arévalo Ríos: Uno de los hombres más importante de este equipo. Barre como nadie el centro del campo, aparece en todos lados y reparte la bola con bastante criterio. Tiene una habilidad especial para tener una jugada planeada en su cabeza antes de quitarle la pelota al rival, de modo que cuando roba el esférico casi siempre inicia un jugada que lleva peligro. No se entiende por qué no juega en Europa.


Diego Pérez: Es un mediocentro defensivo con oficio y experiencia. Es muy difícil marcharse de él en el uno contra uno debido a su fortaleza y velocidad. Además, cuando se incorpora al ataque lo hace con peligro. Sin embargo, tiene un problema; cuando le muestran una tarjeta amarilla juega del mismo modo que cuando no la tiene. Y eso es peligroso.

Álvaro González: El enlace entre el centro del campo y la delantera. Un hombre vital para el buen funcionamiento del engranaje uruguayo. Se sacrifica cuando no tiene la bola y actúa con inteligencia cuando su equipo ataca.

Diego Forlán: Demostró que, como casi todos los cracks, puede jugar de diez cuando el equipo así lo requiere. Su posición sobre el campo, más retrasada de lo normal, fue básica para que el juego de Uruguay comenzase a carburar. Antes de la final solo le faltaba el gol. Pero eso era antes de la final.

Luis Suárez: El mejor del equipo sin ningún tipo de duda. Va camino de ser uno de los mejores jugadores del planeta, y es que cuando agarra el balón da la sensación de que puede pasar cualquier cosa. Tanto pegado a la banda como dentro del área, es letal. Un futbolista que gana partidos. Lo tiene todo para triunfar.

sábado, 23 de julio de 2011

La casta de Voeckler y Tévez

Thomas Voeckler no es el mejor. Está claro que hay ciclistas con más calidad que él en el pelotón. Sin embargo, su casta y su coraje (por no decir “sus pelotas”) le hacen estar muy cerca de los corredores que marcan la diferencia. El ciclista francés ha defendido el maillot de líder como un jabato, hasta que en la jornada de ayer cedió la cuchara pasando el amarillo a Schleck, quien a su vez hoy se lo entregó a Cadel Evans, justo ganador (virtual) del Tour.

Pero de lo que podrá presumir Voeckler es de haber vestido el maillot más anhelado en varias ediciones de la carrera. Y además, de haberlo hecho durante más días que muchos ciclistas que son mejores que él. Como escribe hoy Pedro Horrillo, “Voeckler no ganará este Tour, pero no será por no haberlo peleado”. La imagen del corredor del Europcar llegando a la cima de Plateau de Beille completamente exhausto, pero conservando el amarillo, quedará para la historia del ciclismo francés.


No, no me olvido de que este blog va de fútbol. Simplemente he usado a Voeckler para presentar a Tévez. Y es que esas cualidades que posee el francés son comparables con las del delantero del Mancheser City. Ahora que parece que el argentino está acabado tras su pésima Copa de América, y después de haber recibido críticas por su posible marcha al fútbol brasileño, fuera del primer nivel, es cuando más se merece que se le valoren aquellas cosas que le han hecho grande.

Tévez siempre vivirá a la sombra de Messi. Si no hubiese sido por el barcelonista, habría liderado a la selección y estaría considerado como uno de los futbolistas argentinos más grandes de toda la historia. Pero la aparición de la pulga le hizo adoptar un papel secundario, tanto en la albiceleste como en el panorama futbolístico internacional. Es injusto como a veces el contexto hace que muchos futbolistas estén infravalorados.


El Apache no es el más rápido, ni el más habilidoso, ni tampoco posee una técnica impresionante. Pero es un jugador rápido, habilidoso y con buena técnica. Y eso, unido a una capacidad de lucha y brega (en definitiva, pelotas) que pocos jugadores tienen, hace de Tévez uno de los futbolistas más valiosos de este planeta.

Puede jugar de nueve, sin serlo, y marcar goles importantísimos para su equipo. Es capaz de acostarse en una banda y desequilibrar. También baja hasta el círculo central para organizar el juego sin problemas. Y como segundo punta, que es su posición, junto a un nueve puro, es capaz de todo. No es egoísta, pero dribla como ninguno. Posee movilidad y visión de juego. Es, en definitiva, un todoterreno.


No está contento en el City y busca una salida. Se habla del Corinthians, que ofrecería 40 kilos por él. Por ese precio, me parece hasta barato, y si yo fuera el Real Madrid o el Inter no dudaría a la hora de ofrecer una cifra parecida por el Apache. No olvidemos que tiene 27 años y una carrera por delante. Y si le dan la oportunidad de sentirse importante en un club grande y con tradición europea, podría conseguir cualquier cosa. A la pregunta de si prefiero a Neymar o a Agüero, yo respondo: TÉVEZ.

jueves, 14 de julio de 2011

'Medianoche en París' y la selección española

La selección española lleva un año luciendo con orgullo una estrella amarilla en el pecho. Esa estrella simboliza mucho tiempo de sufrimiento, decepciones, fracasos y desilusiones. Pero también representa la alegría y la euforia de sabernos el mejor combinado nacional del planeta.

El aniversario de la consecución del Mundial de Sudáfrica coincidió en el tiempo, día arriba, día abajo, con el estreno en los cines de Medianoche en Paris, la nueva película de Woody Allen. Esta cinta del genial director norteamericano habla de cómo cualquier época pasada siempre fue mejor a ojos del que vive en un presente determinado. El protagonista de esta película añoraba los años 20 parisinos, y al mismo tiempo la gente de esa época rememoraba la Belle 
Époque, etapa en la que a su vez se echaba de menos el Renacimiento, creando así una cadena de nostalgias aparentemente interminable.


Salí del cine pensando en el film que acababa de ver. ¿Es posible que nunca valoremos lo que tenemos y que siempre echemos en falta lo que perdimos? Se suele decir que la felicidad es un sentimiento pasado y que nadie sabe que su espíritu está radiante hasta que deja de estarlo. Parece que nunca nos conformamos con lo que tenemos en un momento determinado. Así, cuando tenemos la nevera vacía nos apetece comer de todo, mientras que si acabamos de llenarla el hambre parece diluirse. Del mismo modo, si tenemos un examen mañana y debemos estudiar toda la noche, el sueño nos acosará. No obstante, si acabamos de zanjar la época de exámenes y tenemos toda la noche para dormir, puede que nos cueste más de la cuenta caer en los brazos de Morfeo. ¿A quién no le ha pasado algo así?


Pero, ¿qué carajo tiene que ver Medianoche en París con el aniversario de la consecución del Mundial? Veréis, el sentimiento es parecido. No puedo negar que con el gol de Iniesta, y también con el de Torres en la Eurocopa de dos años antes, vibré como un niño que se dirige en el C2 hacia Isla Mágica de la mano de sus padres. Sin embargo, comparo esa sensación con la impaciencia y el nerviosismo que me asolaba hace 7, 9 y 13 años, desde que comencé a tomar consciencia de lo que era el combinado nacional para mí, y no veo comparación. Disfruté más ganando a Italia en los cuartos de final de la pasada Eurocopa que en la final contra Alemania, mientras que en el Mundial no puedo decir que mis nervios llegasen a agarrotarme como consiguió hacerlo Yugoslavia en aquella Eurocopa de 2002 en la que nos jugábamos el pase a cuartos en el último partido del grupo, y en el que los malditos nos obligaron a marcar tres goles en pocos minutos.

Del mismo modo, el Mundial de 2014 o la Eurocopa del año que viene no serán ya para mí un reto. Por supuesto que seguiré a España de manera incondicional, sin embargo algo habrá cambiado. Lucharemos por conseguir algo que ya he sentido como mío. En cambio, cuando Morientes marcó de cabeza un gol que nos metía en semifinales de un Mundial y que un egipcio de cuyo nombre no me quiero acordar anuló, mi emoción era mucho mayor. Nos enfrentábamos a algo que nunca habíamos conocido, o al menos la gente de mi generación. ¿Que era frustrante? ¡Por supuesto! Pero cada dos años mi ilusión con España era inigualable. En el próximo mundial no será lo mismo, muy a mi pesar. Supongo que si le das caviar a un pobre todos los días, éste terminará despreciándolo. Puede que con esto pase algo parecido. 


Igualmente, un aficionado del Barcelona probablemente celebre la Liga 2011-2012 con menos efusividad que un madridista. Y también estoy seguro de que un sevillista superará en alegría los dos casos anteriores si se diese el hipotético y remoto caso de que se alzase con el título de campeón del torneo doméstico. Se trata de a lo que estamos acostumbrados. O al menos eso pienso. 

Y es que el ser humano no sabe valorar lo que tiene. Cuando pasemos décadas sin ganar nada probablemente me arrepienta de estas palabras. Pero hablo de emociones. Y a veces estremecerse sintiendo algo liviano es lo que nos llena el alma. Lo verdaderamente importante es seguir valorando esas cosas que nos hacen sentir. Y eso sólo he conseguido hacerlo en un ámbito de mi vida. Pero eso ya no es fútbol. En el fútbol no es tan fácil encontrar la felicidad con algo tan simple como con una persona a la que le gusta pasear bajo la lluvia.

jueves, 7 de julio de 2011

Los italianos no funcionan en España

El fichaje de Albertazzi por el Getafe ha sido una operación sorprendente. No sólo por el hecho de que sean pocos los futbolistas italianos que han jugado en España, sino también porque podemos contar con los dedos de una mano los futbolistas transalpinos que han triunfado en nuestro país. Además, la mayoría de los jugadores que llegan desde tierras berlusconianas cuentan con una dilatada experiencia en el Calcio. Albertazzi en cambio no. Apenas ha disputado partidos con el Milan al primer nivel en Italia y las dudas sobre si logrará encontrar minutos en el Getafe hacen temer lo peor. Muchos piensan que tendrá suerte si llega el mercado de invierno y no ha vuelto a su país.


Albertazzi es un jovencísimo central que ha llegado a lo más alto tanto en las categorías inferiores de la selección italiana como en el equipo Primavera del Milan. Los analistas del Calcio lo consideran como el sustituto de Maldini. Zurdo como él, maneja bien el balón, combinando colocación con velocidad. Sus características se asemejan a las de la leyenda milanista salvando las distancias, pero puede que eso no sea suficiente como para llegar hasta donde llegó il capitano. Y mucho menos si no se adapta al fútbol español. Acumular un borrón en su currículum en forma de fracaso en el Getafe puede que no sea nada bueno para él. 

Y es que solo hay que ponerse a recordar. Hace unos años el Valencia insistió en plagar su equipo de futbolistas italianos. Fiore y Corradi llegaron de la mano, y el fracaso de ambos fue estrepitoso. Eran futbolistas con gran caché en el Calcio, pero tras su paso por el conjunto ché fueron consumiéndose futbolísticamente hablando y ya nunca volvieron a recuperar su nivel. Después llegó Moretti, y aunque logró adaptarse mejor que sus compatriotas, se marchó sin pena ni gloria de Mestalla. Puede que no fracasase, pero tampoco lo ha hecho David Navarro y su marcha a Suiza no será llorada por nadie. Por no hablar de Di Vaio, un jugador que llegó con la aureola de crack y que se fue con las mismas. Como dice Marea en Duerme Conmigo, “despierto como me acosté”… 


Francesco Coco también aterrizó en España, esta vez en el Barcelona, para romper el gafe. Es cierto que su llegada coincidió con uno de los peores momentos en la historia del club culé. Y quizá por ello su chasco fue mucho mayor. Yo personalmente solo recuerdo de Coco que me reía cuando jugaba con Cocu debido al juego de palabras. Nada más. 

Venturín, De Sanctis, Serena, Albertini, Cigarini… son más ejemplos de este mal que parece afectar únicamente a los futbolistas italianos que vienen a “ganarse el pan” a nuestro país. Recuerdo que también existió una época en la que los futbolistas fraceses se veían afectados por algo parecido. Dugarry, Christanval o Petit provocaron que el Barcelona se olvidara de fichar gabachos durante un tiempo. Pero Giuly o Makelele rompieron el gafe.
 



Los escépticos apuntarán que me equivoco. Alegarán que existen futbolistas como Rossi que triunfan en nuestro país a pesar de haber nacido en la tierra de la pasta. Pero existe un pero, valga la redundancia (va por ti, Manu). Rossi no se ha crió en Italia, de hecho nació en Estados Unidos y se forjó como futbolista en las categorías inferiores del Manchester United. Por lo que se trata de un ejemplo que no me vale. De hecho, solo recuerdo una excepción, que quizá ¿y por qué no? sea la que confirme la regla. Se trata de Panucci. El madridista vivió días de gloria en el Real Madrid y todos los aficionados recordarán con una sonrisa a este pundonoroso defensor. Además, hace relativamente poco tiempo de su paso por el Bernabéu. Apenas quince años. ¡Qué no somos tan viejos, coño!


En definitiva, es entendible que la adaptación de futbolistas acostumbrados a una competición completamente distinta a la nuestra resulte complicada. Albertazzi posiblemente esté habituado a un tipo de juego en el que se encuentra más arropado por su equipo de lo que lo estará jamás en España. En el Getafe se expondrá continuamente a que jugadores como Messi, Ronaldo o Piatti le dejen en evidencia en el uno contra uno. Eso pocas veces sucederá en Italia, país en el que la defensa es el pilar sobre el que se sustentan la mayoría de los equipos. Pero esto no significa que Albertazzi vaya a fracasar automáticamente. Si lucha por adaptarse a nuestro fútbol y hace gala de la calidad como defensor que indudablemente posee, tendrá muchas posibilidades de coger todo lo que acabo de escribir y mandarlo al cubo de la basura.

sábado, 2 de julio de 2011

El Sevilla y la violencia de Spahic

En el entorno del Sevilla se está hablando mucho sobre la necesidad de fichar a un defensa central seguro y solvente. Marcelino ha dejado claro que quiere renovar el equipo. Y para ello considera necesario contar en la retaguardia con un hombre experimentado que aporte la seguridad que le ha faltado a la zaga hispalense en la última temporada. Muchos son los nombres que se han barajado. Henrique, Garay o Coloccini son sólo algunos de ellos. Futbolistas con muchos partidos en sus botas al máximo nivel.


Sin embargo, parece que Monchi se ha decantado finalmente por fichar a Emir Spahic. Este veterano central bosnio ha labrado su carrera en varios equipos punteros de Rusia. De ahí pasó hace unos años al milagroso Montpellier, que lleva dos temporadas sorprendiendo a propios y a extraños en Francia. Spahic ha sido uno de los pilares fundamentales en ese éxito, convirtiéndose en el jefe de la defensa del equipo galo. Se trata de un perro viejo con buen remate de cabeza, contundencia y un correcto manejo de la pelota. Pero también tiene algo más. Veámoslo.




Esas cosas forman parte inherente de Spahic, un jugador que en Rusia ya dejó muestras de su fuerte personalidad. De hecho, en la temporada pasada el bosnio únicamente disputó 23 partidos ya que fue castigado con hasta ¡¡¡doce partidos de sanción!!! Los primeros cinco por un codazo, y el resto por otro golpe a un rival justo después de cumplir la primera sanción.

¿Es este el perfil de futbolista que busca el Sevilla? Pablo Alfaro y Javi Navarro no dejaron un buen recuerdo en la Liga BBVA tras su paso por la zaga sevillista, por lo que Del Nido debería replantearse si la personalidad de Spahic es la que más conviene a los hispalenses. Ahora que Cristóbal Soria se ha marchado del club, y que un hombre honesto como Marcelino dirige el devenir sevillista, podría ser un paso atrás que un central con antecedentes violentos pasase a formar parte del equipo. El Sevilla tiene una oportunidad histórica de lavar su imagen de equipo brusco que juega al límite. Pero para ello debe descartar a jugadores como Spahic.