miércoles, 17 de noviembre de 2010

El Sevilla y su miedo a dar el salto

La historia reciente del Sevilla es la historia de un club que no supo ser grande. Aquel equipo que logró alzarse con la Copa de la UEFA hace ya más de cuatro años en Eindhoven convirtiéndose en el orgullo del fútbol español, se ha convertido poco a poco en una institución cada vez más criticada.


Cuando el controvertido José María Del Nido asumió la presidencia del conjunto hispalense, dio inicio a una nueva filosofía basada en la austeridad económica y en una coherente gestión de los humildes recursos de los que disponía. Esa brillante planificación fue la que llevó al equipo a los puestos de arriba de la tabla y a hacerse con un nombre en Europa. Sin embargo, al contrario de lo que hizo en su momento el Deportivo de la Coruña o el Valencia, el Sevilla no ha sabido cambiar el chip para mantenerse en la élite.

Los fichajes realizados este año demostraron a la afición de Nervión que el club tiene miedo a dar un salto de calidad que implique asumir una serie responsabilidades mayores. Tanto Monchi como Del Nido pensaron que sería suficiente con Guarente (cuya lesión ha demostrado una falta de competencia en la directiva imperdonable), Cigarini o Dabo para que el equipo afrontase un año más los retos que se le planteaban. Y Antonio Álvarez lo pagó caro.


El Sporting de Braga fue el primer equipo en demostrarles que se equivocaban. La vergonzosa eliminación del Sevilla en la previa de la Liga de Campeones puso en evidencia la planificación de la plantilla de la que tantas veces ha presumido (cargado de razón) Del Nido. Hasta un ciego se daría cuenta de que lo que este equipo necesita es reforzar el centro del campo con futbolistas que aporten conceptos tácticos y sobre todo técnicos en posiciones en las que Renato o Romaric quedan en evidencia. Hernanes, Javi Márquez, Borja Valero o Zurutuza son el perfil de jugador que un endiosado Monchi es incapaz de valorar como es debido. El director deportivo ha acertado con tantos jugadores que se piensa que todo lo que toca es oro. Pero los estrepitosos fracasos de fichajes como Konko, De Mul o Koné han demostrado que Dani Alves solo hay uno.

Además, el Sevilla ingresa lo suficiente con la venta de jugadores (a veces excesiva) y con el precio de los abonos (que son abusivamente altos) como para satisfacer de una vez por todas a sus aficionados con un fichaje de nivel que no cree tantas dudas como el adorado/odiado Negredo. Manzano desea fervientemente los refuerzos y si la directiva no se mueve rápida y contundentemente en invierno el equipo deambulará por los campos de Primera.


Pero además del mal diseño de la plantilla, la actitud del Sevilla en los últimos años ha sido más que criticable. Aún se recuerdan las míticas palabras de Del Nido en las que aseguraba que se comería del león hasta el rabo, o el teatro partido tras partido de Capel cada vez que recibe un golpecito del rival, o el odio que genera por toda España un Palop que demuestra con sus actitudes sobre el campo aún más soberbia que Monchi. Sin duda no es este el final que queremos para la bonita historia que iniciaron en 2006 los jugadores que vencieron por cuatro goles a cero al Middlesbrough. Esperemos que en Sevilla tomen nota.



Y hablando del Sevilla, me vienen a la mente las palabras de un acérrimo aficionado de este equipo. Se llama J.J. Sarabia. Sí, ya sé que os he hablado mucho de él, pero su última entrada no tiene perdón, ya que dedica la mitad de la misma a hablar de mí, cosa que me halaga por un lado y que, por otra parte, me hace reflexionar. Ha afirmado que me tendió la mano antes de que comenzara esta batalla, pero ha mentido como un bellaco, ya que podéis comprobar cómo en su primera entrada ÉL Y SOLO ÉL tira la primera piedra. Sin embargo me tacha a mí de dar inicio a todo esto. Esa acusación tiene la misma validez que si yo ahora mismo y desde aquí le llamo zoofílico. El señor Sarabia está mordiendo más de lo que puede tragar, y solo nos queda esperar asustados a leer su próxima entrada y contemplar con qué nuevas armas le hace un flaco favor a la profesión de periodista.

4 comentarios:

  1. Pues a mi Palop me cae bien, igual que César, Iraizoz,etcétera, son para mi de esos porteros típicos de España cuya evolucion, a un poquito menos teatreros eso si y con un poco mas de calidad, han dado lugar a esa casta de grandiosos porteros que hoy en día son la envidia del fútbol mundial(véase Casillas, Valdés, Reina, De gea o Diego López)

    Definitivamente me gustan estos viejos rockeros que no dejan indiferente ni a propios ni a extraños.

    con respecto a Monchi y el Sevilla ya se están dando cuenta que no todo el monte es orégano y que no todos los fichajes desconocidos rinden, y como bien ha apuntado usted para estar entre los mejores de la liga mal que pese decirlo aqui hay que enseñar el talonario y eso es algo que solo dos clubes españoles hacen habitualmente, ya sabemos cuales son.

    un saludo, desde mi seccion.

    ResponderEliminar
  2. le voy a poner nombre a tu sección...qué te parece EL RINCÓN DE LUIS GN?

    ResponderEliminar
  3. un artículo lleno de incoherencias y afirmaciones gratuitas, esperaba más criterio de su parte señor Rubio

    ResponderEliminar
  4. Sin duda, es una noticia que me ha dejado un buen sabor de boca y un lavado de pies autentico. Es de agradecer, que un pintaflor como tu, haya indagado en un equipo tan rastrero a la par que despreciable como el sevilla ( no merece ni escribir la s con mayuscula). Espero en el más cercano amanecer contemplar una magnifica novela sobre miticos jugadores killers ( asesinos literalmente) como pueden ser javi navarro, tiburon prieto, pablo alfaro o carmuca troya.

    ResponderEliminar