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domingo, 17 de marzo de 2013

Los siete delanteros de la Juve

Tener poco puede ser tan malo como tener de más. Esta frase tan sencilla vale para referirse a la comida, el amor, el ejercicio físico o incluso el sexo. Y por supuesto, como casi todo en la vida, sirve para el fútbol. 

La Juventus ha resurgido de sus cenizas. Tras descender a la Serie B por un escándalo de corrupción el club turinés se vio obligado a reinventarse y de la mano de Antonio Conte ha conseguido volver a lo más alto. Cuenta con una defensa sobria, eficiente y con alternativas y con un centro del campo en el que Pirlo, Marchisio, Vidal y Pogba se bastan y se sobran para rendir en tres puestos.



El problema llega en la delantera. Es en esta línea en la que la Juventus cuenta con tantos jugadores que el equipo acaba perjudicado. Primero porque ninguno de ellos tiene la calidad suficiente como para destacar sobre el resto, y segundo porque la ausencia de jugadores titulares en punta dinamita la confianza en sí mismos de los atacantes. Bendtner, Anelka, Matri, Quagliarella, Vucinic, Iaquinta y Giovinco son los jugadores de ataque de la Juve. Siete futbolistas para dos posiciones. Demasiados. Y si hay tantos delanteros en el equipo es porque ninguno de ellos ha conseguido convencer a Conte. 

Antes de nada debería realizar una distinción entre las funciones que realiza Giovinco y las que llevan a cabo los otros seis hombres. Sebastian Giovinco es más mediapunta que delantero, y ningún otro jugador juventino puede realizar la misión de enlazar centro del campo con la delantera como él hace. Es por ello que Giovinco es el más titular de los siete jugadores mencionados, con un total de 27 partidos disputados en el Calcio (20 de ellos de titular) y seis en Liga de Campeones (cuatro de ellos de titular). En total ha marcado nueve tantos, pero por su función de mediapunta, asumo que el gol no es su principal objetivo. De modo que nos centraremos en el resto de jugadores de ataque.

Seis delanteros para un puesto. Demasiados. Imaginen cómo entrenan y cómo disputan los minutos de los que goza cada uno de ellos. A priori, Mirko Vucinic con 25 partidos jugados en la Serie A (19 de ellos como titular) y seis en Liga de Campeones (cinco de inicio), es el delantero centro titular. Y sin embargo ha marcado los mismos goles que Giovinco, siete en liga y dos en Europa. Una cifra raquítica para el presumible hombre fuerte de la delantera de la Juventus, sobre todo si la comparamos con los números de los delanteros del resto de grandes equipos de Europa. Y ahí es cuando asaltan las dudas y entran en juego los otros cinco nombres de la baraja.


Vucinic ya contaba con números bastante pobres la temporada pasada, año en el que marcó la triste cifra de ocho goles en la Serie A. De hecho se empieza a asumir que Vucinic no es un goleador y que nunca lo será. Es por ello que los directivos de la Juventus decidieron incorporar a Nicklas Bendtner en agosto y a Nicolas Anelka en enero. Pero ninguno de los dos está siendo tenido en cuenta por Antonio Conte. El danés ha sido un estrepitoso fracaso y muchos se alegran de que haya llegado cedido y no traspasado. El jugador propiedad del Arsenal ha disputado ocho partidos en la Serie A con la Juventus, y sólo dos de ellos como titular. Su lamentable aportación al equipo se redondea con único partido, como suplente, en Liga de Campeones. Por supuesto, Bendtner no ha conseguido ni un solo tanto en ambas competiciones, y Arsène Wenger se empieza a preguntar qué hará con él la próxima temporada. Anelka, por su parte, lleva apenas unos meses en el equipo. No obstante, sólo ha contado para Conte en un partido en Serie A y otro en Champions League, ambos saliendo desde el banquillo. Y parece que su aportación al equipo no será mucho mayor en adelante.

Ambas incorporaciones no han conseguido relegar a un segundo plano los otros delanteros que pertenecían al equipo y que ofrecían dudas. De hecho, Fabio Quagliarella es el único punta que ha conseguido hacer sombra a Vucinic. El ex de Nápoles y Udinese ha disputado 18 partidos en Serie A (diez de ellos como titular) y cinco en Champions (dos de inicio). Sin embargo, Quagliarella es el máximo goleador del equipo con once tantos, siete en Liga y nada más y nada menos que cuatro en competición Europea. Aun así, cuando Vucinic ha estado bien físicamente, Conte ha preferido al montenegrino a pesar del buen hacer de Quagliarella.

Por otro lado, Alessandro Matri es el jugador de ataque que probablemente mejor cumple ese perfil de delantero centro goleador. Con 17 partidos en la Serie A y sólo siete de ellos como titular, el italiano ha conseguido seis tantos, mientras que en Europa ha disputado siete partidos y ha marcado dos tantos. De modo que Matri ha aprovechado bien sus minutos, y aun así no ha conseguido ser titular asiduamente ni mucho menos.


Por último, el caso más triste es el de Vincenzo Iaquinta, un jugador que prometía llegar a lo más alto y que no ha contado con un solo minuto en lo que llevamos de temporada. 

Ahora que parece que conseguirá el Scudetto con cierta tranquilidad, más le valdría a Conte dar con el delantero que le asegure ese factor diferencial en ataque de cara a los cuartos de final de la Liga de Campeones. A los italianos les espera el Bayern, club que con Mandzukic y Mario Gómez tiene veinte veces más gol que la Juve.

Pero la situación no puede seguir así por mucho tiempo. Los actuales delanteros del conjunto de Turín son demasiados y parecen asumir el papel de parche. El año que viene llegará Fernando Llorente y a priori el problema del delantero quedará solucionado (aunque eso está por ver, pues el español no es un goleador demoledor). Por suerte, el centro del campo ha salvado los muebles a la Juve esta temporada en más de una ocasión. Vidal es el segundo máximo goleador de los de Conte en Europa con tres goles, y tanto el chileno como Pogba, Marchisio y Pirlo acumulan cinco tantos cada uno en competición doméstica. Ellos y los delanteros titulares/suplentes, todos juntos, son los que están marcando goles. Por ello da escalofríos pensar lo que sería este equipo con un Van Persie, un Falcao o un Jackson Martínez. Basta de mediocridad. La Juventus, en la 2013-2014, debe dar el salto.

jueves, 6 de enero de 2011

La venganza de Giovinco


Cuando Luigi Del Neri llegó a la Juventus este verano, dejó una cosa clara. No iba a modificar el sistema que le había llevado a firmar grandes temporadas tanto en el Atalanta, equipo al que sacó de la parte baja de la tabla, como en la Sampdoria. Su eterno 4-4-2 no admitía variedad alguna entonces, y cuando llegó a Turín decidió que no existía razón para cambiar. Cayese quien cayese.

Se trata de un debate con historia. Los futbolistas con grandes cualidades ofensivas y buena visión de juego, pero poco comprometidos defensivamente, siempre han sido las principales víctimas de este cerrado sistema. Para jugar en el centro del campo con este dibujo es necesario colaborar cuando el equipo no tiene el balón, y esta es la razón por la que Del Neri dejó claro que era necesario desprenderse de jugadores como Diego o Giovinco. Su calidad era innegable, pero no encajaban.




De modo que Diego volvió a Alemania, en esta ocasión al Wolsfburgo –donde tampoco está haciendo buena temporada- y Giovinco abandonó la ciudad en la que se había desarrollado como futbolista y como persona, para pasar a engrosar las filas del Parma, un club con ambiciones, a pesar de su irregular temporada. Jugadores como Paletta, Morrone, Candreva o Hernán Crespo dan fe de las, en un principio, altas aspiraciones de la plantilla.

Y Giovinco ha sido una de las piezas clave. SI bien le costó adaptarse al equipo, pronto comenzó a dejar detalles de su inagotable calidad y, poco a poco, ha ido haciéndose un sitio en el once. Lo demostró el pasado miércoles. El hijo pródigo volvió a su amada Turín y enseñó con goles y juego a Del Neri que dentro de un exitoso sistema, caben excepciones que pueden mejorarlo aún más.





La Juventus en cambio se ha convertido en un equipo compacto, sí. Pero Sissoko, Marchisio o Felipe Melo –que se ha reivindicado como el peor fichaje del Calcio en mucho tiempo- son incapaces de aportar imaginación al equipo en el doble pivote. De modo que en muchos partidos los de Del Neri se atascan, razón por la cual se muestran incapaces de agarrarse a la cabeza de la clasificación. Puede que en la Sampdoria cosas como esta se pudiesen permitir, pero en Turín todo no es tan simple, y muchos se preguntan dónde estaría la Juve sin los latigazos de Del Piero o Quagliarella y sin las cabalgadas de Krasic.



Se echa de menos la calidad de Govinco. Era un jugador apenas conocido hace unos años –muchos se preguntaban si jugaba de lateral izquierdo- pero en la actualidad, y más tras culminar su venganza en Delle Alpi, el turinés será valorado como se merece.