Sin embargo, parece que Monchi se ha decantado finalmente por fichar a Emir Spahic. Este veterano central bosnio ha labrado su carrera en varios equipos punteros de Rusia. De ahí pasó hace unos años al milagroso Montpellier, que lleva dos temporadas sorprendiendo a propios y a extraños en Francia. Spahic ha sido uno de los pilares fundamentales en ese éxito, convirtiéndose en el jefe de la defensa del equipo galo. Se trata de un perro viejo con buen remate de cabeza, contundencia y un correcto manejo de la pelota. Pero también tiene algo más. Veámoslo.
Esas cosas forman parte inherente de Spahic, un jugador que en Rusia ya dejó muestras de su fuerte personalidad. De hecho, en la temporada pasada el bosnio únicamente disputó 23 partidos ya que fue castigado con hasta ¡¡¡doce partidos de sanción!!! Los primeros cinco por un codazo, y el resto por otro golpe a un rival justo después de cumplir la primera sanción.
¿Es este el perfil de futbolista que busca el Sevilla? Pablo Alfaro y Javi Navarro no dejaron un buen recuerdo en la Liga BBVA tras su paso por la zaga sevillista, por lo que Del Nido debería replantearse si la personalidad de Spahic es la que más conviene a los hispalenses. Ahora que Cristóbal Soria se ha marchado del club, y que un hombre honesto como Marcelino dirige el devenir sevillista, podría ser un paso atrás que un central con antecedentes violentos pasase a formar parte del equipo. El Sevilla tiene una oportunidad histórica de lavar su imagen de equipo brusco que juega al límite. Pero para ello debe descartar a jugadores como Spahic.