Mostrando entradas con la etiqueta QPR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta QPR. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de agosto de 2013

Los traspasos de Christopher Samba

Cuando un jugador ficha por otro equipo, la ilusión y el deseo de hacerlo bien, contentar a su nueva afición y perpetuarse en dicho conjunto deben ser los principales objetivos. Esto es lo que le sucedió a Christopher Samba cuando fichó por el Blackburn Rovers. Después de su paso por Sedan y Hertha de Berlín, este jugador nacido en Francia pero de origen congoleño encontró la estabilidad en Ewood Park.

Samba llegó en 2007 a Blackburn y allí pasó los mejores años de su carrera. Jugó más de treinta partidos por temporada, marcó una cifra de goles más que aceptable para ser central y atrajo las miradas de clubes como el Arsenal, que suspiraba por hacerse con los servicios de este poderoso y fornido zaguero de 193 centímetros de altura y 91 kilógramos de peso. Sí, Samba fue feliz durante sus casi cinco temporadas en Blackburn.


Sin embargo, y a pesar de que el Blackburn parecía haber conseguido la difícil misión de asentarse en la Premier League, llegó un momento en el que Samba necesitaba más. Sus cualidades eran maravillosas y se estaba convirtiendo en uno de los centrales más interesantes del continente. Por ello, en el mercado de invierno de la temporada 2011-2012, Samba hizo las maletas y se marchó al Anzhi de Eto´o, Zhirkov, Dzsudzsak y Bossoufa a cambio de doce millones de euros. El proyecto que se le ofrecía al congoleño era más que interesante y el club de Makhachkala pretendía jugar pronto la Liga de Campeones, uno de los sueños de Chris Samba. Casualmente (o no), esa misma temporada en la que Samba abandonó el Blackburn, el Blackburn descendió. Y casi como una premonición, ese fue el inicio del peregrinaje de Samba por el desierto de la inestabilidad.

Y es que el congoleño duró poco en Makhachkala. Los resultados del Anzhi no fueron todo lo positivos que se cabía esperar, se escapó la Liga de Campeones y Samba volvió a mudarse de equipo. Decidió volver a Inglaterra y formar parte del plan de emergencia de Harry Redknapp para salvar al QPR del descenso, que pagó por él quince kilos. Allí coincidió con Park, Fabio, Bosingwa, Granero, Hoillett o Remy, y sin embargo tal plantilla fue incapaz de conseguir la permanencia, de modo que Samba acumuló otro fracasó en su zurrón.


Con la cabeza baja, y cansado de dar tumbos, Samba volvió a fichar por el Anzhi, esta vez por once millones de euros (calculen ustedes el dinero que llevamos invertido ya en este hombre), con la intención de relanzar el macroproyecto ruso. Pero las ilusiones duraron poco y en un par de meses el millonario propietario del Anzhi se hartó de todo el mundo, destituyó al entrenador y desmanteló el equipo vendiendo a sus principales figuras, nuestro querido Samba entre ellas. Pero el central ha decidido no marcharse muy lejos, cansado como estaba de tanto viaje, y recientemente ha fichado por el Dinamo de Moscú (otros once millones de euros)

Ahora, cuatro traspasos y 49 millones de euros después, Samba tiene la oportunidad de asentarse en un conjunto que, a pesar de ir octavo en la liga rusa tras seis partidos disputados, cuenta con jugadores importantes para estar arriba (muchos de ellos procedentes del Anzhi, como Samba). Esperemos que Chris consiga asentarse allí de una vez. En cualquier caso, seguro que por las noches, cuando apague la luz y mire al techo, Samba se pregunta, maldiciendo, por qué cojones dejó el Blackburn y si valió la pena hacerlo.

domingo, 21 de abril de 2013

El ejemplo de Granero

He hablado en este blog en más de una ocasión sobre la cantera de Real Madrid y Barcelona. Soy de los que opina que la cuestión no es que el club catalán aproveche mejor la cantera que los blancos, sino que La Masía cuenta en estos momentos con mejores jugadores que La Fábrica y que por lo tanto es normal que más futbolistas del segundo equipo acaben teniendo opciones. 

Siempre he comparado la cantera con un cultivo. Dependiendo de multitud de factores, la cosecha será buena o mala. Por supuesto existen variables que dependen del agricultor, pero muchas otras están sujetas al azar, y cuando el producto final no ha salido bueno, por mucho que lo condimentes su sabor no mejorará.


Pues bien, el Real Madrid lleva años sin tener una cosecha aprovechable para el primer equipo, y se trata del mismo tiempo que el Barcelona lleva recolectando productos envidiables. Así, en el último lustro sólo Mata me parece un jugador que podría haber sido aprovechado en el Santiago Bernabéu, mientras que en el Barcelona jugadores como Busquets o Pedro llegaron, vieron y vencieron. 

Es aquí cuando muchos me dirán que Soldado o Negredo serían titulares en este Real Madrid. Y es ese momento en el que me descojono. Soldado y Negredo son delanteros de nivel muy inferior al de Higuaín o Benzema, y un equipo como el merengue no puede depender de jugadores que no son top (término acuñado por Axel Torres). Imagínense al Real Madrid jugando ante el Borussia Dortmund en las semifinales de la Liga de Campeones con Negredo como titular y Soldado esperando en el banquillo. Asustar, no asustan.


Pues bien, Esteban Granero fue el Negredo y el Soldado de multitud de madridistas durante mucho tiempo. Aficionados merengues pedían su ingreso en el once titular y acusaban de antimadridistas y rompecanteras a todo aquel que se negase a aceptar que Granero tenía un sitio junto a Xabi Alonso. Por suerte, Mourinho no cayó en la trampa y dio a Granero las oportunidades que merecía, ni más ni menos. Pero al canterano le vino grande el Real Madrid y el pasado verano se marchó rumbo a Inglaterra y firmó con el Queen Park Rangers. Muchos pensarían que el Real Madrid había dejado marchar a un crack y que se arrepentiría. Pues bien, Granero es suplente absoluto en un equipo que la próxima jornada consumará su descenso. Si es incapaz de hacerse con un puesto en el once en un club en puestos de descenso en Inglaterra, ¿cómo iba a ser titular en todo un Real Madrid?

 
Creo que muchos aficionados consideran que un jugador debe tener una oportunidad en el primer equipo simplemente por el hecho de ser canterano. Pero se equivocan. Un futbolista podrá jugar en el primer equipo si posee cualidades que así lo acrediten, sea o no canterano. Muchos madridistas criticaron el fichaje de Varane y apuntaron que Mateos, del Real Madrid Castilla, merecía un puesto en el primer equipo por delante del francés. Mateos hoy sigue en el Real Madrid Castilla a la edad de 25 años y tras una temporada discreta en Zaragoza. Varane en cambio es uno de los mejores defensas de Europa. 

De modo que sí, el Barcelona tiene mejor cantera que el Real Madrid. Pero eso es así hoy. Antes no era así. Y dentro de una década puede que tampoco.