miércoles, 6 de febrero de 2013

Delboscadas

Dudaba entre titular este post “delboscadas” o “delbosquinhas”. Finalmente me he decidido por el primer término. Más español, ¿no creéis?. En cualquier caso ambas palabras (inventadas por un servidor) pueden valer. Una delboscada es una decisión de Del Bosque inentendible y completamente absurda. Ya, ya veo que estáis echándoos las manos a la cabeza. “Hemos ganado un Mundial y una Eurocopa con él", argumentaréis. Pero dejad que me explique.


La mayor (y quizá la única) virtud de Del Bosque es crear grupo. Es el rey haciendo piña y en el trato con sus jugadores. Además, su estilo pausado y pacífico resta presión al equipo, algo de un valor inmenso para todo un campeón del mundo. Vale. 

Sin embargo, tácticamente y en la toma de decisiones, Del Bosque es un entrenador mediocre. El injustificadamente inamovible doble pivote Xabi Alonso-Busquets o la apuesta descerebrada por jugar con un falso delantero son ejemplos que desquician por su incoherencia, a pesar de los resultados. En mi opinión el fin no justifica los medios y este tipo de cosas tienen un nombre. Delboscadas. Ya en su etapa en el Real Madrid el técnico salmantino abandonó tácticamente al equipo de manera descarada, algo que se apreciaba en el Santiago Bernabéu y en Ottawa, Canadá. 

Este perfil de entrenador, no obstante, funciona a las mil maravillas cuando cuentas con jugadores de primer nivel que conocen a la perfección su trabajo, como sucede en la selección o en aquel Real Madrid. Sin esa infraestructura, las delboscadas se imponen y el equipo sale perjudicado. El Besiktas lo sufrió y destituyó a Del Bosque cuando el equipo estaba eliminado en la Copa de Turquía, fuera de la antigua Copa de la UEFA y a 14 puntos del líder (el Fenerbache, por aquel entonces) en la liga turca. 

 
Puede que hoy España avasalle a Uruguay (lo dudo mucho, Del Bosque está siendo incapaz de concienciar a sus jugadores de la importancia de los partidos amistosos). Puede que ganemos el Mundial en Brasil y que Del Bosque sea adorado por nuestros hijos y nietos. Pero yo no soy oportunista y hay cosas que no me convencen y que seguiré criticando. La última, además de no convocar a Michu (increíble) es la de apostar por Mario Suárez (a día de hoy suplente en el Atlético) por encima de Arteta, Gabi (titulares indiscutibles e indispensables en sus respectivos equipos), Javi García o Javi Martínez. Unos dirán que Del Bosque sabe lo que hace. Yo digo que delboscada.

lunes, 21 de enero de 2013

¿Por qué se va Guardiola a Alemania?

Aquel que no se haya sorprendido tras el fichaje de Guardiola por el Bayern de Munich, o miente, o no tiene ni idea de qué va todo esto. Descartada la opción de la Liga española, el destino del técnico catalán parecía estar en Inglaterra. Algunos, los menos, barajaban incluso la posibilidad de que se marchase a un grande de Italia. Tanto la Premier como el Calcio no superan con creces a la Bundesliga en cuanto a nivel de fútbol se refiere, pero ambas poseen un factor diferencial respecto a Alemania. No cuentan con un equipo que pueda encadenar éxito tras éxito durante años. 

En Inglaterra (y Gales) el Manchester United lidera con autoridad la tabla este año, pero la sensación es que  puede verse superado por equipos como Manchester City o Chelsea en cualquier momento. En Italia la época dorada que vive la Juventus puede ser cortada por el Inter o Nápoles o por equipos que en un futuro cercano volverán a estar arriba, como la Roma o el Milan. En Alemania, en cambio, al Bayern de Munich solo le tose el Borussia de Dortmund. Es cierto que los de Jürgen Klopp se han hecho con dos campeonatos consecutivos, pero es preciso recordar que durante esas dos temporadas el Bayern centró todos sus esfuerzos de manera descarada en la Liga de Campeones, descuidando una competición doméstica en la que, a base de victorias, se aburrió.



Eso ha cambiado. Sólo es necesario contemplar la clasificación de la Bundesliga a día de hoy para darse cuenta de que el Bayern ha decidido dejar de priorizar la Liga de Campeones y repartir sus esfuerzos tanto en la competición doméstica como en Europa. El Borussia Dortmund, en cambio, a más de diez puntos de los de Jupp Heynckes, ha sido incapaz de hacerlo. Buena actuación europea, pésima puntuación en Alemania. Fácil resumen de la temporada de los de Klopp hasta ahora.

Las alternativas a Bayern y Dortmund son a día de hoy el Bayer Leverkusen, al que le falta nivel para competir por estar arriba y que a pesar de ello se ha agarrado a la segunda plaza con fiereza, y el Eintracht de Franckfurt, que acaba de ascender. No hay más. El resto de equipos vive en una montaña rusa en la que jamás lograrán alejarse de la mediocridad. El Wolfsburgo es un ejemplo. Se hizo con la Bundesliga hace cuatro años y desde entonces lucha por no descender.

Muchos expertos en fútbol internacional se tirarán de los pelos al leer este post (si alguno lo llega a leer). Llevamos años escuchando que la Bundesliga mejora a pasos agigantados y que el nivel de sus equipos es muy alto. De acuerdo. Pero nadie puede negar que la autoridad del Bayern de Munich en Alemania sólo puede ser discutida a día de hoy por el Dortmund. Puedo asegurar que dentro de cinco años el Bayern seguirá arriba, mientras que el Dortmund dependerá de mil factores. Puede que incluso en 2020 los de Westfalia luchen por no descender. Y esa es la clave.


Es fácil imaginar que un Bayern inteligentemente dirigido pueda marcar una época en la competición doméstica y luchar asimismo por ganar la Liga de Campeones año tras año sin obsesionarse con ella. Yo lo sé y Guardiola también lo sabe. Es por ello que ha escogido dirigir al Bayern. Después de sus enormes éxitos en Barcelona, la posibilidad de fracasar en un equipo con competencia en Inglaterra o Italia no era admisible. En Alemania, con la Bundesliga año tras año semisegura y con serias posibilidades de luchar por la Liga de Campeones, Guardiola arriesga poco y, con inteligencia, buena gestión y algo de suerte, no tendrá problemas para mantener su estatus como entrenador durante los tres años que, no me cabe duda, que se mantendrá en el Bayern. ¿Qué pasará si no se hace con la Liga de Campeones? Podrá cobijarse bajo el techo de sus éxitos a nivel doméstico y quedará para la historia como el hombre que triunfó en Barcelona y Bayern, dos grandes de Europa. Además, por supuesto que tendrá posibilidades de hacerse con la orejuda, puesto que como han demostrado Oporto, Liverpool o Chelsea, en la Liga de Campeones no siempre gana el mejor.

De modo que la elección de Guardiola ha sido inteligente, pero también poco valiente. Guardiola se refugiará durante tres años en una trinchera desde la que intentará asaltar la épica a modo de Liga de Campeones, pero de la que no le importará salir mientras gane la Bundesliga. Además, en Alemania cuenta con un buen mercado de jugadores jóvenes de los que él como nadie sabrá sacar jugo. Al Bayern no les costará cambiar su 4-2-3-1 por un 4-3-3 en el que el juego asociativo aumente y, por si fuese poco, no encontrará el ambiente enrarecido de España en la Bundesliga. Todo parece favorable. Todo salvo que no competirá de tú a tú con los mejores.


Lo que parece claro es que el siguiente paso de Guardiola tendrá que ser algo más atrevido. Inglaterra e Italia le esperan, y en esos campos de batalla el de Santpedor sabe que puede caer derrotado. Sin una infraestructura adecuada, con la competencia debida y siendo un pésimo fichador, sus posibilidades fuera de las trincheras de Bayern o Barcelona se reducen considerablemente. Aunque quién sabe, quizá decida fichar por el PSG, hacerse fuerte en Francia e intentar asaltar una Europa. Así seguirá sin dañar su estatus. Pero todo el mundo sabe que para pescar las mayores presas, es necesario mojarse el culo.

martes, 8 de enero de 2013

El absurdo fichaje de Tommaso Rocchi

Que sí. Que Massimo Moratti, Marco Fassone, Marco Branca y Piero Ausilio sabrán más de esto que yo. Y vale, puede que un servidor no esté al tanto del nivel físico de cada futbolista del Calcio, ni de su rendimiento en los entrenamientos. Os doy la razón, si queréis, en que Andrea Stramaccioni es el que mejor conoce las virtudes y los defectos del Inter de Milán y el que debe decidir qué fichajes se llevan a cabo en función a las necesidades de la actual plantilla. De acuerdo. Pero para mí el fichaje de Tommaso Rocchi por el club neriazzuro me sigue siendo una de las mayores mofas del mercado europeo.


Que sí, que Rocchi no es un cualquiera. Vale que haya realizado temporadas muy meritorias en la Lazio manteniendo durante años cifras goleadoras más que notables y acepto que las lesiones últimamente le han perjudicado. De acuerdo con que ha sido un futbolista básico para el club romano en la última década. Y sí, incluso fue convocado con la selección italiana en tres ocasiones. Pero es que ese Rocchi no es este Rocchi. El nuevo jugador del Inter de Milán lleva tres temporadas chupando banquillo con los laziales, siempre a la sombra de delanteros como Mauro Zárate (del que pronto escribiré), Goran Pandev o, actualmente, de Mirsolav Klose. Desde la temporada 2009-2010 a la actual, ambas inclusive, Rocchi acumula la penosa cifra de 14 goles en el Calcio. 14 goles en tres temporadas y media. Un balance más que mediocre. 

Por si fuese poco, Rocchi no es un chaval. Tiene 35 años. Y no llega a Milán gratis, sino que cobrará 400.000 euros por los seis meses que ha firmado (en julio no me cabe duda de que se marchará por la puerta de atrás). Además Moratti tuvo que abonar 750.000 euros a la Lazio para que accediese a la difícil decisión (¿¿??) de dejar marchar a este valioso (¿¿??) jugador. De chiste.


Por supuesto el Inter de Milán necesitaba a un delantero polivalente y con capacidad goleadora. Diego Milito y Rodrigo Palacio, sobre todo éste último, parecen haber dado un fuerte bajón de forma, lo que unido a la irregularidad de Cassano (al que le cuesta incluso asentarse como titular) y a la falta de gol del resto de jugadores de ataque como Philippe Coutinho o Ricky Álvarez, ha obligado al Inter a acudir al mercado invernal, puesto que ya es quinto a nueve puntos de la Juventus, el Calcio se escapa y necesita reforzarse para remontar el terreno perdido.

De hecho, este fin de semana el Udinese se impuso con comodidad a los de Stramaccioni por tres goles a cero, dejando en evidencia las vergüenzas del Inter. Rocchi entró al campo cuando su nuevo equipo perdía por dos goles a cero y lo único que consiguió fue que esa distancia aumentase en un gol más. El Inter es fiable atrás, cuenta con un centro del campo consistente (quizá falto de distribución) pero necesita gol. Necesita a alguien como Rocchi. Pero no necesita a Rocchi.

jueves, 27 de diciembre de 2012

La segunda vez del Norwich

El año pasado muchos apostamos por el descenso del Norwich City. Nos equivocamos. Este año escarmenté y aposté por que se mantendría con solvencia en la Premier League. No obstante, muchos siguen apostando por su descenso, como por ejemplo, Sergio Santomé, hijo adoptivo profesionalmente hablando del mismísimo Axel Torres. Probablemente esta vez el que acierte sea yo. 

Paul Lambert llevó el año pasado a este modesto club al triunfo tras acabar la competición en la zona tranquila de la clasificación, a 11 puntos de los puestos de descenso. Lo que a principio de temporada parecía sufrimiento se transformó en casi un paseo por liga más potente del mundo, con permiso de España. Sin embargo, Lambert decidió abandonar el equipo rumbo a Aston Villa, a priori para crecer profesionalmente. Pero mientras los villanos se encuentran décimosextos, a tres puntos de la zona de descenso, el Norwich se sitúa décimoprimero, empatado a puntos con Swansea y Liverpool, noveno y décimo respectivamente, y lo que es más importante, a diez puntos del Wigan, club que marca los puestos de descenso. Así que puede que Paul Lambert se esté preguntando por qué carajos decidió abandonar Carrow Road. 



El irlandés Chris Hughton, sustituto de Lambert, no sólo decidió perpetuar la filosofía del técnico escocés, sino que ha aplicado los matices necesarios como para incluso llegar a mejorarla. Hughton realizó incorporaciones que han mantenido la idea con la que el Norwich se salvó con solvencia el año pasado, sobre todo en la parcela defensiva del equipo. Hombres como Turner, Bassong, Garrido o Tettey han aportado fiabilidad en la retaguardia, lo que unido a la llegada de Bunn, Snodgrass o el prometedor Kane ha facilitado que los jugadores indiscutibles el año pasado mantengan su rendimiento apoyándose en las importantes incorporaciones para luchar por los puestos tranquilos de la tabla. 

En la portería el internacional inglés John Ruddy mantiene la confianza del entrenador, a pesar de que Mark Bunn ha rendido a un alto nivel cuando ha jugado, como ayer ante el Chelsea. El joven y prometedor Declan Rudd asumió este año el papel de tercer portero, aunque su futuro parece estar lejos de Norwich.

La defensa es la única línea que ha cambiado casi por completo. Hasta tres fichajes son titulares habitualmente con Hughton y sólo Martín se mantiene en el lateral derecho. El español Garrido, procedente de la Lazio es indiscutible en banda izquierda, mientras que hombres de calidad contrastada en la Premier League
 como Turner y Bassong conforman una más que fiable pareja de centrales. 


En el centro del campo Tettey se ha consolidado como un jugador básico para el mediocampo de The Canaries, haciendo buena dupla con Johnson. Mientras que el africano asume tareas relacionadas con la destrucción del juego, el joven inglés distribuye con criterio sin olvidar funciones más comprometidas. Johnson ya ha mostrado su deseo de jugar con Estados Unidos y quién sabe si en un futuro la selección inglesa no echará de menos a este canterano del Arsenal para su centro del campo. Las bandas, por otro lado, están ocupadas por Snodgrass en la derecha, una de las revelaciones de la Premier League, mientras que Pilkington suele jugar por la izquierda. Jugadores como Morison, Jackson, Howson, Surman o los Bennett alternan el banquillo con la titularidad en función de las necesidades del técnico del Norwich.

Este aparente 4-4-2, que en realidad se asemeja más a un 4-2-3-1, cuenta con el desequilibrante Wes Hoolahan en la posición de mediapunta, para mí el jugador más importante del equipo, con permiso de Grant Holt. Este habilidoso futbolista irlandés, que sorprendentemente sólo ha sido convocado con Irlanda dos veces a sus 30 años, representa todo lo que el Norwich es y lo que quiere ser; compromiso, verticalidad y juego asociativo. Hoolahan es el típico jugador que hace mejores a sus compañeros y gran parte del éxito de Grant Holt le pertenece.



Gracias a la buena campaña que realizó el Norwich, Holt consiguió ser convocado con Inglaterra en una posición tan comprometida como la de delantero centro. De hecho, muchos se escandalizaron cuando su nombre no apareció en la lista de Hogdson para la Eurocopa. Holt, de 31 años, y después de deambular por las divisiones inferiores de Inglaterra, encontró en el Norwich la posibilidad de llegar a la élite del fútbol británico. Lambert, Norwich y Hoolahan, a partes iguales, son los culpables del éxito del jugador más conocido del Norwich. 

Hughton tiene las ideas claras y sabe cómo manejar un equipo que recibió hecho y con el que asumió la difícil tarea de mejorarlo. Por ahora lo está consiguiendo. Y si el Norwich sigue en la Premier en la 2013-2014, se cerrarán muchas bocas, al igual que pasó con la mía el año pasado.

martes, 4 de diciembre de 2012

El curioso caso de Wakaso Mubarak II

“Queremos once Wakasos”, cantaba Cornellá-El Prat el pasado 25 de noviembre en el partido que el Espanyol perdió contra el Getafe 0-2 y que fue la sentencia de Mauricio Pochettino, destituido horas después del choque. 

Es curioso porque Wakaso Mubarak no es el ejemplo de jugador vital que soluciona los problemas de un equipo. Sin embargo, la afición perica valora por encima de todo su entrega, pundonor e incansable lucha. Lo que el público quiere es que sus jugadores se dejen la piel en el campo, y Wakaso no será el jugador más técnico del Espanyol pero sí el que tiene más capacidad de sacrificio.




Hablo del curioso caso de Wakaso Mubarak. El segundo. El primero ya tuvo lugar hace tiempo, cuando el Villarreal lo contrató con la idea en mente de que en un futuro se convirtiese en el nuevo Marcos Senna del submarino amarillo. En este blog recogí su historia. Y a pesar de que cuando Wakaso jugaba se dejaba la piel, Senna no tenía pensado retirarse tan pronto, lo que unido al descenso a Segunda del conjunto de Castellón, propició que Wakaso saliera de Villarreal rumbo a Barcelona. El Espanyol actuó con rapidez para hacerse con su fichaje, por un montante total de 300.000 euros. 

Este potente ghanés de 22 años acumula 12 partidos en la Liga BBVA con el Espanyol, en los que ha conseguido un gol, dos asistencias y 28 disparos a puerta, siendo el líder del equipo en este último dato. Pochettino no consideró que Wakaso pudiese ser un Senna. El técnico argentino observó, como casi todo aquel que ve jugar a Wakaso al menos una vez, que posicionalmente es un desastre y que como buen jugador africano, la disciplina táctica no es su fuerte. Además, no se trata de un jugador inteligente. Por lo que el ya destituido Pochettino apostó por él en banda izquierda, y en ocasiones incluso lo retrasó al lateral. Wakaso, zurdo cerrado, cumplió sobrado en cualquiera de esas posiciones, con libertad para irse al centro y buscar crear peligro en el área rival gracias a su desequilibrio y a sus impredecibles movimientos. 

Wakaso es el jugador que más faltas recibe de Primera división, por delante de Messi, Iago Aspas y Cristiano Ronaldo, que se dice pronto. Su tendencia a ir al choque con el rival, a luchar hasta el último segundo por conseguir el balón, quizá sea uno de los motivos que hacen posible esta estadística. Pero es que además Wakaso es el jugador que más tarjetas recibe de la Liga BBVA, pues ya ha visto siete amarillas y una roja. Quizá esto también se deba a su excesivo ímpetu. Wakaso, por el contrario, asegura que los árbitros le sacan tarjetas “por ser negro”.



Ahora, con Javier Aguirre, técnico que se caracteriza por el valor que otorga a jugadores con pundonor, como Wakaso, presumiblemente nuestro protagonista seguirá siendo titular. El mexicano continuó apostando por él en banda izquierda en su debut como técnico ante el Granada. El ghanés se asocia además a la perfección con el prometedor Víctor Álvarez, lateral izquierdo canterano que ha conseguido desbancar al mismísimo Joan Capdevila. 

Wakaso Mubarak se entrena con intensidad. Tiene claro que no quiere repetir la experiencia del descenso que ya vivió el año pasado con el Villarreal. Su compañero Sergio García, que perdió la categoría con Levante, Zaragoza y Betis, tampoco le aconseja repetir. Por eso Wakaso se va a patear la banda izquierda hasta que el Espanyol se asegure la permanencia. Si lo consigue, quizá se escriba una nueva versión del curioso caso de Wakaso Mubarak. Sería la tercera.

martes, 6 de noviembre de 2012

La historia de Samuel

Empezaremos por el principio. El Celta de Vigo cuenta con cuatro centrales, hasta aquí todo correcto. Cabral y Túñez conforman la pareja titular y se complementan bien. Diestro el primero, zurdo el segundo; rápido uno y siempre bien colocado el otro; contundentes y expeditivos. Se han consolidado en el equipo permitiendo que Borja Oubiña no se vea obligado a desvivirse corriendo de un lado para otro tapando agujeros y haciendo posible que el talentoso Alex López pueda armar el juego desde el centro del campo a su antojo. 

Los otros dos centrales son Jonathan Vila, un futbolista que prometía mucho pero que se estancó de camino a Primera, y Samuel, jugador que vamos a analizar más detenidamente. Samuel se había hecho un nombre en Segunda división en el Elche y el Hércules y a sus 27 años consideró que ya era hora de dar el salto y probar suerte en la élite del fútbol español. De modo que fichó por el Celta, equipo recién ascendido a Primera.



La ilusión de Samuel daba comienzo aquí, y entrenó con energía y ganas para hacerse con un puesto. A priori parecía que Paco Herrera le otorgaría galones dándole el liderazgo de la zaga viguesa. Sin embargo, la buena compenetración entre Cabral y Tuñez de la que antes hablábamos provocó que Jonathan Vila y Samuel fuesen los elegidos para esperar turno en el banquillo. Primera desilusión para nuestro protagonista. 

Todo siguió así durante los ocho primeros partidos hasta que Cabral y Jonathan Vila, el primero por sanción y el segundo por lesión, le permitieron a Samuel cumplir su sueño y debutar en Primera. Después de que equipos como Atlético, Fulham o incluso Arsenal se interesasen por él hace años y de dejar pasar dichas oportunidades, Samuel sabía perfectamente que esta opción no se le podía escapar. Entró al campo tras la expulsión de Cabral en el minuto 55 y ayudó a aguantar en defensa a un Deportivo de la Coruña que iba a por todas con un hombre más. Samuel demostró que junto a Tuñez formaba una pareja de centrales consistente y que podría hacerse con la titularidad dejando fuera a Cabral.


Pero a la semana siguiente saltó la mala noticia. Samuel estaba tocado y se perdió el partido contra el Barcelona y hoy se ha confirmado su grave lesión. Samuel estará alejado de los terrenos de juego durante al menos seis meses tras romperse el ligamento cruzado anterior de la pierna izquierda. Justo cuando había llegado su oportunidad. Segunda desilusión para nuestro protagonista.

No aparecerá en los informativos de televisión, ni en los boletines de radio, ni su foto tendrá un hueco en la prensa, y en internet sólo dará con él aquel que se digne a buscarlo. Pero aquí queda su historia. Un relato que aún no ha acabado y que continuaré cuando Samuel vuelva de su lesión para ser titular en un equipo de Primera división. Porque no habrá una tercera desilusión.

martes, 23 de octubre de 2012

Aquello de lo que no se puede hablar

Siempre defenderé que la unanimidad no puede existir al hablar de fútbol. O al menos no en el mayor número de casos. Por supuesto hay excepciones y parece obvio que todos estaremos de acuerdo al afirmar que el Barcelona juega mejor que el Palermo o que Silva posee más calidad técnica que Lolo (Osasuna). Por ejemplo. Sin embargo, la mayoría de argumentaciones que esgrimen los que saben de este deporte pueden ser rebatidas. 

Así, mientras Axel Torres jura que Modric rinde mucho mejor como mediocentro, Maldini asegura que si posición ideal es la de mediapunta. Con Raúl se vivió algo parecido en España, con una lucha encarnizada entre raulistas antiraulistas, al igual que en Inglaterra muchos periodistas critican el para ellos excesivo protagonismo de Welbeck tanto en el Manchester United como en la Selección Inglesa. En Italia reina un debate sobre qué laterales debería jugar de entre los Maggio o Abate por la derecha y Balzaretti o Criscito por la izquierda. Y también en Alemania existen grandes discusiones sobre qué tres jugadores deberían jugar por detrás del delantero en la Selección de entre los Muller, Özil, Podolski, Gotze, Reus, Kroos… 




Puede que en ningún otro aspecto de la vida las cosas puedan ser tan fácilmente blancas o negras como en el fútbol, pasando por una amplia gama de grises. En cada equipo de cada país existen debates sobre diferentes aspectos futbolísticos, grandes discusiones en las que es difícil determinar quién se equivoca y quién no. Como explica Gary Alan Fine, profesor de Sociología de la Universidad de Northwestern, “hay información más que suficiente para demostrar cualquier cosa que quieras defender”. Y esto es aún más evidente si cabe en el mundo del fútbol. 

No obstante en España existen temas que parecen inabordables. Hay aspectos sobre los que no se puede opinar ya que se da por supuesto que “todo el mundo” está de acuerdo y que por lo tanto es imposible disentir. Como con Del Bosque. El técnico salmantino lo ha ganado todo con el Real Madrid y con España, por lo que quien ose atacarle por cualquier motivo está atentando contra el combinado nacional, contra la humildad y contra todo lo que tenga que ver con el buenismo. España empató contra Francia el pasado martes pero antes de que cualquier ser humano se atreviese a resaltar los posibles errores cometidos salieron a la palestra los Iñaki Cano, Sergio Sauca o Rubén Uría a decir que ellos seguían confiando en este equipo, que es imposible no seguirles al fin del mundo y que todo aquel que se atreva a hablar mal de Del Bosque es un oportunista.




Y yo me pregunto. Si España empezase a perder partido tras partido durante años, ¿a partir de qué siglo se podría hablar mal de Del Bosque? ¿no es posible criticar algunos aspectos del planteamiento del seleccionador español sin poner en duda todo lo que ha ganado? ¿tiene derecho a vivir aquel que opina que Del Bosque es un entrenador tácticamente deficiente? 

Es cierto que vivimos en un país en el que se suele matar en seguida a aquel que tiene un fallo, pero tan malo es esto como defender durante toda la vida al que ha cosechado algún gran éxito. En España nadie puede criticar a Casillas aunque esté en baja forma, por ejemplo. “Nos ha dado mucho, ¿cómo lo puedes criticar?”, argumentan.




Y es lamentable. Porque perpetuar hasta el infinito aquello que nos hizo ser los mejores es precisamente lo que provoca que nos demos cuenta demasiado tarde de que ya no lo somos. La autocrítica es básica para mantenerse en lo más alto, un valor que escasea en este país incluso más de lo que prolifera la envidia.