jueves, 27 de enero de 2011

El problema de morder sin dientes

Ed Crane, el humilde peluquero de barrio, no esperaba gran cosa de la vida. Conocedor de sus escasas virtudes, vivió como el que se sienta a esperar a que llegue el autobús que le llevará de vuelta a casa. Era un hombre consciente de sus limitaciones. Y sin embargo, cuando le llegó el momento de soñar, lo hizo. Creyó. Pero solo mordió cuando tuvo dientes. Luego los volvió a perder, aunque eso es lo de menos.



El Sevilla no se parece en nada a Ed Crane, protagonista de la magnifica película El hombre que nunca estuvo allí, de los hermanos Coen. En esta última semana, Gregorio Manzano, Álvaro Negredo, Pablo Alfaro y sobre todo José María del Nido han ladrado hasta quedarse sin voz. Sin embargo, cuando les llegó la hora de morder, se dieron cuenta de que se habían quedado sin dientes. Y lo peor es que lo sabían desde hace tiempo. Antes de comenzar la batalla, sabían que era muy probable que la perdieran. Y aun así alzaron la voz.



Con esto no quiero decir que no haya que luchar, incluso cuando todo parece perdido. Claro que hay que pelear, al igual que Daoiz y Velarde combatieron contra los franceses en Madrid hasta el último suspiro. Pero lo que no se puede hacer nunca es pregonar una superioridad que no existe. Difundir que se es mejor que el rival cuando no es así. Confundir la motivación con la grosería faltando completamente el respeto al rival. Si eres peor que el otro, y lo sabes, lo que tienes que hacer es aunar todas tus fuerzas y concentrarte en pelear. Pero el Sevilla decidió, desde hace una semana, desperdiciar gran parte de sus esfuerzos calentando el partido, en vez de aislarse de esa guerra de guerrillas y centrarse en la batalla sobre el césped, que era la que realmente importaba.




Pero lo peor de todo esto es la imagen con la que se queda España de la afición sevillista. La imagen de Casillas tirado en el suelo tras recibir un botellazo y la de los recogepelotas corriendo para esconder la prueba del crimen no son propias de un equipo tan grande. Y lo peor es que todo esto se podía haber evitado. Es muy probable que si Del Nido hubiese tenido la boca cerrada, la mecha preparada para arder no hubiese prendido. Tras el partido, el presidente del Sevilla se mostró avergonzado por el incidente. Pero su actitud se parece a la de un tipo que le propina un navajazo a otro para llevarlo después al hospital y decirle que no le va a faltar de nada. Él sabe lo que ha hecho. Él sabía lo que podía pasar. Pero antepuso su charlatanería a todo lo demás. Y Sevilla no merece que España entera la vea de esa forma.

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Ayer, la ciudad hispalense se fue a dormir con un pie fuera de su venerada Copa del Rey, y hoy muchos aficionados desayunarán con el Estadio Deportivo delante. El mismo periódico que ayer titulaba “Teneis que pintarles la cara”. ¿Qué pensarán? Cuando vuelva a su mente el video de motivación a cuyo creador Del Nido subirá el sueldo, ¿no se sentirán decepcionados? Como bien dijo Kanouté, "el video obliga a ganar al Real Madrid, ya que de lo contrario quedará un poco ridículo". Señoría, no hay más preguntas. 

Presumiblemente, si el Real Madrid llega a la final de la Copa del Rey, y si la juega contra el Barcelona, una parte importante del sevillismo odiará a los merengues y apoyará al conjunto de Guardiola. Y muchos dirán que este Real Madrid no ganará nunca a este Barcelona. Es posible. Pero lo que también es verdad es que este Sevilla no ganará nunca a este Real Madrid. Y de esto último parece que aún no se han dado cuenta muchos. Y es que lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.

miércoles, 19 de enero de 2011

30 millones de euros para resucitar al Aston Villa

Es una pena contemplar que un equipo como el Aston Villa ocupa el decimoséptimo puesto de la Premier League después de 22 jornadas. Es una verdadera pena. El cuarto equipo por historia y títulos de Inglaterra no merece verse vapuleado de esa forma en la competición doméstica. Y los dirigentes del club de Birmingham lo saben. Quizá por ello se han visto abocados a tirar la casa por la ventana y poner sobre la mesa casi treinta millones de euros para hacerse con los servicios de Darren Bent y Jean Makoun.


Bent ha sido probablemente el fichaje bomba del mercado de invierno europeo. El alto precio de su traspaso –alrededor de 21 millones de euros- va a provocar que la afición del Villa exija al delantero inglés un buen saco de goles. Los mismos que los desfasados Carew y Heskey no han podido aportar. Y tampoco Agbonlahor ha puesto mucho de su parte. Él y Ashley Young eran dos de las principales bazas con las que contaba a priori el equipo que dirige Houllier. Sin embargo, ninguno de los dos ha demostrado ser digno de vestir la camiseta del Aston Villa durante la presente temporada. Habrá que ver si Bent, un futbolista que aún no ha triunfado en un grande, puede convertirse en el delantero centro que el Villa lleva buscando desde hace años.


Por su parte, Makoun viene a reforzar el centro del campo de los villanos. Tras la marcha de Sidwell al Fulham –si bien es cierto que el pelirrojo no estaba contando con muchos minutos- y debido a la escasa confianza que Houllier parece mostrar en Reo Coker, era necesaria la incorporación de un todoterreno para la medular. Aun así, es preciso apuntar que jugadores como Clark, Bannan o Hogg no han decepcionado cuando han jugado en esa posición. Pero su juventud e inexperiencia –circunstancias que no están discutidas con su calidad- aconsejan ampliar el número de efectivos en el centro del campo, ya que para salir de la situación en la que se encuentran el Aston Villa es preciso contar con futbolistas con oficio. Makoun en eso va sobrado.




Lo que parece claro es que los de Birmingham darán un notable salto de calidad con estas dos incorporaciones. No obstante, la deplorable posición liguera del equipo no es únicamente culpa de los jugadores. La inestabilidad con la que los villanos comenzaron la temporada se debió en gran medida a dos factores: la marcha de Milner y la dimisión de O´Neill. El centrocampista inglés de marchó al Manchester City, dejando huérfana la banda derecha del Villa. Por su parte, el técnico escocés abandonó el barco sin dar explicaciones y alegando temas personales. Pero son muchos los que opinan que la venta de Milner fue lo que provocó su dimisión. Y con él se fue un estilo. Fue entonces cuando Houllier tomó el mando. Pero las lesiones y la introducción, quizá excesiva, de jóvenes en el primer equipo, hizo imposible que el Aston Villa encadenara una buena racha de resultados.



A final de temporada llegarán los juicios definitivos y los análisis que aprueben o suspendan la actuación general del Villa en la Premier. Es muy posible que el equipo escale posiciones, pero parece poco probable que acceda a puestos europeos. Equipo tiene para ello, pero un cúmulo de circunstancias evitará que, tras muchos años, el Aston Villa deje de pasear su glorioso nombre por el viejo continente.

sábado, 15 de enero de 2011

Absurdeces futbolísticas

Hay decisiones que cuesta entender. La creación del ministerio de Igualdad, el rodaje de El Efecto Mariposa II, o la elección de Periodismo como carrera son un ejemplo. Se trata de consideraciones que encuentran la oposición de una clara mayoría y que escasamente son defendidas con criterio por quienes las apadrinan.

Es el caso de Atlético de Madrid, un equipo que el año pasado sufrió debido a su corta plantilla. La llegada de hombres como Diego Costa o Mario Suárez parecía ser el remedio para este mal, de no ser porque los colchoneros se desprendieron de jugadores como Ibrahima o Salvio, volviendo a empequeñecer sus virtudes. Parece que el Atlético no entiende el concepto “profundidad de plantilla”, y eso que Quique Sánchez Flores ha pedido educadamente (algo no muy típico en él) refuerzos para su equipo.



 Asimismo, la venta de Jurado y el reciente interés por Rakitic son dos acciones atléticas que representan la viva imagen del mundo de las contradicciones. A principio de temporada Cerezo vendió al centrocampista español al Schalke 04 por unos doce millones de euros. Pero es que hasta hace poco, el Atlético ha mostrado interés en pagar la misma cifra por el croata. ¿Por qué vendió entonces a Jurado?

Pero esto no acaba ahí. Cedric, jugador cedido por el Atlético de Madrid al Numancia, se está mostrando como una de las revelaciones de Segunda División. Gonzalo Arconada redescubrió a este jugador como extremo izquierdo, pero ha sido con Juan Carlos Unzué como entrenador, con el que Cedric ha mostrado todo su potencial. Velocidad, desborde, técnica y llegada son sus principales características. ¿Nadie desde el Vicente Calderón ha creído conveniente recuperar a este genial jugador en el mercado de invierno ante las carencias del equipo?


Más absurdo si cabe es el modo en el que el Real Madrid está buscando a un nueve. Se han barajado nombres que han provocado risa a más de uno. Nadie se explica que un delantero como Gekas, que durante años se ha arrastrado literalmente por los terrenos de juego alemanes, aparezca en la lista de delanteros que barajan los técnicos merengues. Vale que sea el actual pichichi de la Bundesliga. Pero es que estamos hablando del Real Madrid.


Fuera de España las incoherencias futbolísticas también están presentes. Nadie conoce la razón por la que Mancini sigue apostando por un trivote para el centro del campo del Manchester City, por ejemplo. Por muy ofensivo que pueda ser Touré Yayá, una medular formada por él, Barry y De Jong impide, por fuerza, que la mejor plantilla de Inglaterra lidere con solvencia la Premier. Esto, unido a la suplencia inexplicable e ilógica de Adam Johnson, hace que muchos aficionados pidan la cabeza del técnico italiano en bandeja.

Tampoco es entendible que el Milan haya creado un superequipo en la delantera, mientras que el centro del campo y gran parte de la defensa parecen formar parte de un chiste. Jugadores como Bonera, Flamini o Seedorf hace tiempo que deberían estar en las catacumbas del fútbol actual.

Pero lo peor de todo es que hay gente, como mi estimado J.J Sarabia, que defiende muchas de estas posturas. Cuando Sarabia (alias Sanabria) opina, se transforma en un avión sin ruedas que vuela magníficamente pero que al aterrizar se la pega. Se trata de un amante de las piscinas de barro que le ofrece la mayoría de la propaganda sevillista. Disfruta revolcándose en ellas
. Pero parece que nos tendremos que resignar a vivir con este tipo de insultos a la inteligencia. ¿Quién sabe? Quizá sin ellas el fútbol no sería lo que es.

jueves, 6 de enero de 2011

La venganza de Giovinco


Cuando Luigi Del Neri llegó a la Juventus este verano, dejó una cosa clara. No iba a modificar el sistema que le había llevado a firmar grandes temporadas tanto en el Atalanta, equipo al que sacó de la parte baja de la tabla, como en la Sampdoria. Su eterno 4-4-2 no admitía variedad alguna entonces, y cuando llegó a Turín decidió que no existía razón para cambiar. Cayese quien cayese.

Se trata de un debate con historia. Los futbolistas con grandes cualidades ofensivas y buena visión de juego, pero poco comprometidos defensivamente, siempre han sido las principales víctimas de este cerrado sistema. Para jugar en el centro del campo con este dibujo es necesario colaborar cuando el equipo no tiene el balón, y esta es la razón por la que Del Neri dejó claro que era necesario desprenderse de jugadores como Diego o Giovinco. Su calidad era innegable, pero no encajaban.




De modo que Diego volvió a Alemania, en esta ocasión al Wolsfburgo –donde tampoco está haciendo buena temporada- y Giovinco abandonó la ciudad en la que se había desarrollado como futbolista y como persona, para pasar a engrosar las filas del Parma, un club con ambiciones, a pesar de su irregular temporada. Jugadores como Paletta, Morrone, Candreva o Hernán Crespo dan fe de las, en un principio, altas aspiraciones de la plantilla.

Y Giovinco ha sido una de las piezas clave. SI bien le costó adaptarse al equipo, pronto comenzó a dejar detalles de su inagotable calidad y, poco a poco, ha ido haciéndose un sitio en el once. Lo demostró el pasado miércoles. El hijo pródigo volvió a su amada Turín y enseñó con goles y juego a Del Neri que dentro de un exitoso sistema, caben excepciones que pueden mejorarlo aún más.





La Juventus en cambio se ha convertido en un equipo compacto, sí. Pero Sissoko, Marchisio o Felipe Melo –que se ha reivindicado como el peor fichaje del Calcio en mucho tiempo- son incapaces de aportar imaginación al equipo en el doble pivote. De modo que en muchos partidos los de Del Neri se atascan, razón por la cual se muestran incapaces de agarrarse a la cabeza de la clasificación. Puede que en la Sampdoria cosas como esta se pudiesen permitir, pero en Turín todo no es tan simple, y muchos se preguntan dónde estaría la Juve sin los latigazos de Del Piero o Quagliarella y sin las cabalgadas de Krasic.



Se echa de menos la calidad de Govinco. Era un jugador apenas conocido hace unos años –muchos se preguntaban si jugaba de lateral izquierdo- pero en la actualidad, y más tras culminar su venganza en Delle Alpi, el turinés será valorado como se merece.

jueves, 30 de diciembre de 2010

De nuevo, el Lille

Después de las siete ligas consecutivas ganadas por el Olympique de Lyon en Francia, pocos imaginaban que el panorama futbolístico de la Ligue 1 pudiese permitir que otros equipos hiciesen sombra al conjunto presidido por Jean-Michel Aulas. Sin embargo, en la temporada 2008-2009, el Girondins de Burdeos de Laurent Blanc logró desbancar al mitificado Lyon y hacerse con el título. Un año después, fue otro célebre ex jugador Bleu, Didier Deschamps, el que ganó la Ligue 1 dirigiendo al Marsella. Y esta temporada, el Lille del sempiterno Rudi Garcia es el equipo mejor colocado para continuar despolarizando la élite del fútbol francés.


La historia del Lille ha estado plagada de altibajos. Cuenta con tres títulos de liga en sus vitrinas, y aun así pasó más de treinta años a caballo entre la primera y la segunda liga francesa. Fue en la temporada 1999-2000 cuando el equipo volvió a ascender a la Ligue 1, y ese mismo año el Lille consiguió clasificarse para la Liga de Campeones después de una magnifica y sorprendente temporada. Aquel equipo, compuesto por jugadores como D´Amico, Murat, Cygan, Cheyrou o Bassir, logró colocar la primera piedra para la estabilidad definitiva del club.

Desde entonces el Lille ha conseguido mantenerse en los puestos de arriba de la Ligue 1 así como disputar de formar regular competiciones europeas. Pero es esta temporada en la que los de Rudi Garcia pueden conseguir algo que hace una década era inimaginable. Levantar el título de liga.




Los directivos de esta ciudad del norte de Francia han conseguido crear un bloque sólido y fiable que conjuga seguridad con buen juego. Es fiel a la corriente de fútbol de toque que Barcelona, Arsenal y Borussia Dortmund están llevando a cabo en las ligas más importantes de Europa y quizá por ello lleva ya varias jornadas siendo el flamante líder de la Ligue 1.



El veterano Landreau ha conseguido hacerse con la titularidad en la meta, aportando seguridad y experiencia al entramado defensivo del equipo. La línea de cuatro suele estar compuesta en los laterales por Debuchy y Emerson. Rápido y equilibrado el primero, algo más ofensivo y descuidado en defensa el segundo. Rami, a punto de firmar con el Valencia para la próxima temporada, y Chedjou forman una pareja de centrales solvente y bien compenetrada. Beria y el eterno Rozenhal suelen ser los recambios más habituales a estos cuatro hombres.

En el centro del campo, Cabayé, el futuro Gerrard del fútbol europeo para muchos, lleva la batuta. Mavuba cubre sus espaldas casi siempre barriendo todo lo que pasa por el centro del campo, y Balmont viene siendo en los últimos partidos el complemento ideal para ambos.




Pero la dinamita de este equipo se encuentra en la delantera, donde dos de los futbolistas africanos del momento no se cansan de marcar goles. Gervinho, probablemente el jugador con más técnica del continente negro, aporta la magia, mientras que el senegalés Sow, la revelación del fútbol francés, se está convirtiendo en uno de los puntas más determinantes del continente. Pero ambos no serían lo que son sin contar con Hazard, la perla belga, a su lado. Este jugador, pretendido desde hace tiempo por los clubes más poderosos del mundo, es el encargado de aumentar o disminuir las revoluciones del partido cuando es necesario. Normalmente juega tirado a una banda, pero tiene una tendencia innata a desplazarse hacia el interior del campo para intervenir en el juego y marcar el tempo del mismo.





Con estas armas, el Lille se ha colocado líder en Francia, con un partido menos y sacando un punto al irregular Lyon y a PSG y Rennes, dos equipos que también están asumiendo que la élite del fútbol galo debe ser compartida. Por esta razón, los puestos de Liga de Campeones no están asegurados para nadie (el año pasado el Auxerre ya sorprendió clasificándose para la máxima competición continental), y las apuestas parar determinar quién será el nuevo rey de Francia se encuentran muy divididas. Pero parece claro que si el Lille continúa así, llegará al sprint final con serias opciones.

Con este homenaje a la emocionante y a veces infravalorada Ligue 1, me despido por este año. Muchas gracias a todos los que me habéis seguido, ya sea felicitándome o vanagloriándome. Mi intención es la de seguir creando sensaciones opuestas entre vosotros para que el debate resultante sea mucho más rico. ¡Feliz año a todos! Nos vemos en 2011 con más y mejores observaciones futbolísticas. Y esperemos que nuestro últimamente desaparecido amigo J.J. Sarabia (al parecer se ha quedado sin trabajo) preste más atención a su blog y que, al menos, nos haga reír con sus comentarios monotemáticos sobre el Sevilla. Estaremos atentos… 

viernes, 24 de diciembre de 2010

Iniesta contra Granero, pero Soldado contra Xavi Torres

En la eterna disputa que mantienen los dos equipos más grandes de España, afirmar categóricamente que la cantera del Barcelona es superior a la del Real Madrid en todos los aspectos es una muestra de atrevimiento imperdonable. Está claro que el primer equipo blaugrana cuenta en sus filas con un mayor número de canteranos, sin embargo no es menos cierto que la mayor parte de los chavales que se crían en Can Barça finalizan sus días en el mundo del fútbol deambulando por equipos de niveles irrisorios. El Real Madrid, por su parte, cuenta con una alta cifra de jugadores procedentes de La Fábrica que pertenecen a equipos de Primera División.




Soldado, Negredo, Mata, Callejón, Luis García, Jurado, Diego López, Borja Valero, Barral, Juanfran, Javi García, Riki, Aranda, Corona, Eto´o, Miguel Torres o Parejo son algunos de los jugadores que aprendieron a competir en el club merengue y que actualmente forman parte de la élite futbolística. El Barcelona, en cambio, no ofrece ni la mitad de jugadores a los equipos que militan en la máxima categoría. Sergio García, Verdú, Cesc Fábregas, Reina o Xavi Torres son algunas de las raras excepciones que han conseguido sobrevivir, futbolísticamente hablando, lejos de La Masía. Difícilmente encontramos alguno más.



Uno de los motivos es que el Barcelona enseña desde muy pronto a todos sus cachorros a jugar de manera determinada. Este estilo, que se basa en el toque, el fútbol de asociación y el constante movimiento, resulta muy válido para ganar partidos con el primer equipo, pero posiblemente también sea la razón por la cual los canteranos culés no logran hacerse un hueco en la élite una vez que abandonan Can Barça. Se podría decir que los canteranos barcelonistas son productos prefabricados, que encajan perfectamente en el engranaje blaugrana pero que generalmente desentonan lejos de ese marco tan particular.

Thiago Alcántara, por ejemplo, es un futbolista con unas cualidades asombrosas. Podría triunfar perfectamente en el Barcelona, sin embargo su manera de jugar difícilmente permite que le podamos colocar en el doble pivote o en la mediapunta de cualquier otro equipo de la Liga española, ya que no es ni lo uno ni lo otro. Se trata de un jugador difícil de enmarcar que, como ha quedado demostrado en multitud de partidos con España sub-21, se pierde en la posición de mediocentro y apenas interviene en la de mediapunta. No es un jugador para un 4-4-2, o para un 4-2-3-1, sin embargo se ajusta perfectamente al 4-3-3 del Barcelona. Pero ese sistema difícilmente será usado por otro equipo del mismo modo que lo utiliza Pep Guardiola. El Barcelona crea jugadores con la mentalidad de que estos jugarán en el primer equipo, que actualmente es el mejor del mundo. Sin embargo, obviamente esto no siempre es posible, y las ovejas que no entran en el rebaño terminado siendo devoradas por los lobos.





El Real Madrid, en cambio, educa a sus futbolistas dentro de otro contexto, y no tengo ninguna duda de que Sarabia, Morata, Juan Carlos, Juanfran o Jessé acabarán jugando en equipos de nivel medio-alto, e incluso, por qué no, en el primer equipo merengue. Y es que no estoy de acuerdo con las últimas declaraciones de Guardiola, en las que afirma que la diferencia entre ambas escuelas es “que el Barcelona pone a sus canteranos a jugar y el Real Madrid no”. No creo que se trate de eso.





No se puede negar que actualmente la cantera del Barcelona está sacando mejores jugadores que la del Real Madrid. Pero este tipo de asuntos, como las buenas cosechas, van por épocas. Hace diez años, en el Barça de los holandeses, los jugadores de La Masía apenas contaban con minutos en el primer equipo. Y no creo que fuese porque no se contaba con ellos. Simplemente se atravesó en Can Barça una mala época con la cantera, quizá la misma por la que pasa actualmente el Real Madrid. De hecho, hace unos años el Castilla jugaba en Segunda División y el Barcelona B en Tercera. No creo que porque el señor Guardiola hubiese “puesto” a Raúl Bravo, Meca, o Sestelo, estos hubiesen sido mejores. Eran lo que eran, y Busquets o Pedro son lo que son. Se trata de calidad.

Por ello, si hay que hablar de calidad, a día de hoy la cantera del Barcelona es la mejor. Pero si tenemos en cuenta la cantidad y la regularidad de los jóvenes madridistas, el club merengue se coloca, sin duda, a la cabeza. El Barcelona produce jugadores para nutrir su primer equipo. En eso es mejor. Pero también es innegable que existen más jugadores válidos para Primera División en La Fábrica que en La Masía.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Caicedo, el Drogba ecuatoriano

Desde que Pelé y Maradona dejaron de jugar al fútbol, se inició la búsqueda desesperada y casi obsesiva de un jugador que tomase el relevo de estos dos jugadores, los más grandes de la historia. Por ello, tanto en Argentina como en Brasil, hemos asistido de forma continua al bautizo de un “nueva Maradona” y de un “nuevo Pelé”, respectivamente. Así, jugadores como Robinho, Neymar o Pato han sido nombrados, junto a otros muchos, como los herederos del crack brasileño. Por su parte, en Argentina parece que el heredero del Pelusa es, ya de forma unánime, Messi. Aun así, el debate duró muchos años, ya que han existido muchos jugadores que desde el momento en el que destacaron mínimamente en el campeonato argentino, fueron llamados a ser los sucesores de Maradona.

En la actualidad, existen también referentes del fútbol mundial que ven cercano el momento de colgar las botas, y que por lo tanto comienzan a asumir que los aficionados les busquen sustituto. Es el caso de Didier Drogba, para mí, el mejor jugador africano de todos los tiempos. A sus 32 años, y debido a la discreta temporada que está realizando en el Chelsea, muchos comienzan a cuestionar si se mantendrá muchos años más jugando a primer nivel. Por ello, están surgiendo jugadores jóvenes que poseen algunas de sus características y que, a los ojos de los aficionados, “luchan” por sucederle.

El joven delantero del Anderlecht, Romelu Lukaku, es uno de los más serios aspirantes en esta carrera por heredar el cetro de Drogba. Los grandes analistas de fútbol de todo el mundo le atribuyen todas las características del jugador costamarfileño e incluso el propio Chelsea ya se ha fijado en él de cara al futuro.






Sin embargo, en la Liga española contamos con un futbolista de similares características que hace años ya fue comparado con Drogba. Se trata de Felipe Caicedo, delantero del Levante. Este joven ecuatoriano, que ya dejó buenas impresiones la temporada pasado vistiendo la camiseta del Málaga, se ha destapado como el jugador más peligroso del conjunto granota debido a su potencia, verticalidad e instinto goleador.




Caicedo aún pertenece al Manchester City, club que se hizo con sus servicios en 2008 pagando siete millones de euros al Basilea y compitiendo por su fichaje con grandes clubes europeos como el Milan. Sin embargo, Caicedo no contó con demasiadas oportunidades en Inglaterra y se marchó cedido, primero al Sporting de Lisboa y más tarde al Málaga. Esta temporada el Levante ha logrado su cesión y cuenta con una opción de compra de un millón de euros, que en estos momentos nadie duda que el equipo que dirige Luis García pagará para, probablemente, revenderlo a un precio mayor. El negocio sería redondo.

Para ello Felipe Caicedo debe continuar dándose a conocer cada fin de semana con sus goles. Esta temporada lleva ya cinco tantos, tres de ellos en los últimos dos partidos, lo que demuestra que su adaptación al fútbol español está siendo completa. Además, su inteligencia con el balón y su compenetración con Stuani, su pareja de ataque, está sorprendiendo a propios y extraños. De hecho, sus goles están siendo uno de los elementos que han hecho posible que el Levante salga de la parte baja de la tabla y comience a respirar con cierta tranquilidad. Todo ello, unido a una defensa experimentada, un centro del campo con criterio y un Juanlu que está resultando letal por la banda izquierda, ha provocado que muchos apostantes rectifiquen en su teorías de situar al Levante como uno de los principales candidatos a descender.




Parece claro que el equipo levantino sufrirá para mantenerse en primera, pero si el Drogba ecuatoriano continúa haciendo goles, esta difícil empresa no parecerá tan imposible como hace unos meses. Caicedo solo tiene que centrarse en asuntos puramente futbolísticos para conseguirlo. ¿Quién sabe? Quizá el año que viene veamos a este jugador rompiendo las redes de los rivales en un equipo con aspiraciones más altas.