viernes, 5 de julio de 2013

Ruddy, Cech, Mourinho y la normalidad

Jose Mourinho tenía razones de sobra para marcharse a un sitio en el que le dejasen trabajar, ya no sólo la directiva, sino también los medios de comunicación y la afición. Es imposible tomar decisiones técnicas arriesgadas si las críticas no permiten siquiera poner en marcha una idea. Por eso Mourinho se fue de España.

Una de las primeras cosas que ha hecho el técnico portugués al llegar a Londres ha sido pedir un portero. “Pero el Chelsea ya cuenta con Cech”, comentaréis. Sí, por supuesto, pero es que Mourinho odia que sus futbolistas se acomoden y a pesar de que el checo es un profesional como la copa de un pino, el nuevo entrenador blue ve necesario fichar a un guardameta que compita con él y le obligue a dar el máximo. Eso mismo fue lo que intentó en su primer año en el Real Madrid y no lo consiguió hasta el invierno de su tercera y última temporada como técnico blanco. Por si fuese poco, cuando fichó a Diego López. las críticas le llovieron a raudales y pocos intentaron comprender lo que el portugués estaba llevando a cabo.



De hecho, Mourinho se vio obligado a dar toques de atención a Casillas de otro modo, ya que Florentino Pérez hacía caso omiso a su demanda de otro portero. El portugués picaba a Casillas en rueda de prensa e incluso llegó a dejarle fuera del once, con la intención de que despertara y no se acomodase. Después de eso, Casillas volvió al equipo y habría seguido jugando como titular de no ser por aquella desafortunada lesión con Arbeloa. Entonces, Diego López aterrizó por fin en Madrid y sus buenas actuaciones evitaron que saliera del equipo. Sin embargo, todos los problemas Casillas-Mourinho, potenciados en gran parte por la prensa, podrían haberse evitado si Diego López hubiese llegado el primer año del portugués en Madrid. Si esto hubiese sido así, quizá Casillas no se habría dormido en los laureles y hubiese defendido su puesto en el once como un león.

En el Chelsea a Mourinho no le volverá a suceder lo mismo, y por eso se fue. Nadie ha cuestionado su decisión de incorporar otro portero e incluso Cech ha alabado al portugués en una entrevista reciente. Y no se crean que Mourinho fichará a un guardameta de medio pelo, no. Va a incorporar a John Ruddy, portero de 26 años del Norwich e internacional con Inglaterra. Y no saldrá barato. La puja se inició en 7 millones de euros y roza ya los 10 kilos. De modo que Ruddy no llegará a Londres a sentarse cómodamente en el banquillo, sino a competir duro con Cech, sabiendo que el que mejor lo haga jugará.


Y precisamente eso de “el que mejor lo haga jugará”, fue lo que no entendió el vestuario del Real Madrid, ni Madrid, ni España entera. Algo tan simple como que quién esté mejor tendrá un puesto en el once. Una premisa que obliga a todos los jugadores, a titulares porque saben que su puesto puede peligrar, y a suplentes porque saben que si luchan pueden entrar, a darlo todo.

jueves, 20 de junio de 2013

Mi once de la Liga 2012-2013

Valorar qué once fue el mejor de la Liga es, de primeras, injusto. Para empezar, puede que diez delanteros hiciesen mejor temporada que un lateral zurdo (por ejemplo), pero el hecho de diseñar un esquema (yo he apostado por el 4-3-3) ya obliga a ni siquiera nombrar al séptimo mejor delantero de la competición, que probablemente haya hecho un temporadón, y en cambio nos hace meter en el equipo a un lateral que quizá no haya destacado sobremanera. De modo que no elegiré a los once mejores jugadores de la competición, sino al mejor jugador de la Liga en su posición, partiendo de que existen once posiciones más o menos distintas.

Para ello he realizado una preselección con los cinco jugadores que a mi entender, lo hicieron mejor en Liga. Y debo realizar aquí tres aclaraciones. La primera de ellas es que únicamente valoraré la competición liguera. La segunda, que sólo tendré en cuenta esta temporada, independientemente de los éxitos que un jugador haya alcanzado en el pasado. Así, Xavi, que es un crack y que ha realizado una buena temporada general con el Barcelona, no entra en mi equipo ya que en Liga normalmente ha sido suplente. Por ultimo, en mi once tengo en cuenta lo que un jugador puede llegar a dar y lo que, por otro lado, ha dado a lo largo de esta temporada. Así, aunque Benzema o Higuaín hayan alcanzado una cifra final de goles aceptable y aunque, por supuesto, ambos sean grandes jugadores, considero que no han ofrecido ni la mitad de su potencial, de modo que tampoco entrarán en mi equipo. Así, a pesar de que Real Madrid y Barcelona quedaron segundo y primero respectivamente, muchos de sus jugadores no aparecen en mi once debido al gran número de rotaciones que hubo en ambos equipos y también a que muchos de sus jugadores no han completado su mejor temporada.

También he de señalar que es posible que algún jugador no aparezca en su posición exacta sobre el campo ya que he intentado agrupar todos los sistemas de todos los equipos de la Liga en un 4-3-3. Así, la posición de un segundo punta quizá pase a ser la de extremo izquierdo, mientras que centrocampista ofensivo puede convertirse en interior. Eso sí, mi sistema no es un 4-3-3 al uso, sino un esquema más parecido al del Barcelona, con un interior con más responsabilidad defensiva (Xavi) y otro relativamente liberado en esas funciones (Iniesta).

Sin más, este es el once que he seleccionado, como dije antes, con el mejor jugador de la Liga en cada una de estas posiciones. Entre paréntesis, el que sería suplente de dicho futbolista, es decir, el segundo mejor jugador de la competición en dicho puesto.

---------------------------------Courtois-------------------------------------------
                                     (Willy Caballero)
Carlos Martínez---Varane----------Íñigo Martínez----Jordi Alba
(Jesús Gámez)      (Miranda)          (Ricardo Costa)    (Filipe Luis)
---------------------------------Javi Fuego----------------------------------------
                                             (Iturra)
-----------------------------------------------------Illarramendi-------------------
                                                                     (Kondogbia)
-------------------------Arda Turan------------------------------------------------
                                    (Iniesta)
-----Vela------------------------------------------------------------Ronaldo-----
     (Ebert)                                                                             (Piti)
---------------------------------------Messi------------------------------------------
                                              (Agirretxe)

Portero: Courtois (Atlético de Madrid). Zamora de la Liga, seguro por alto y brillante en sus estiradas. Poco más que añadir para un portero que en su segundo año en España ha mejorado notablemente, dando lugar a que en el Calderón nadie eche de menos a De Gea. Willy Caballero, tras una temporada fantástica con el Málaga consiguiendo muchos puntos con sus paradas, también entra en el equipo a la espera de que Sabella decida hacer lo mismo en la selección argentina. A las puertas de este once quedan porteros como Andrés, Víctor Valdés o Beto, que también completaron un buen año.

Lateral derecho: Carlos Martínez (Real Sociedad). Tras varias temporadas con altibajos, el jugador donostiarra se destapó como uno de los mejores laterales de nuestro país. Incansable, se incorporó al ataque innumerables veces recuperando la posición con rapidez e inteligencia táctica. Ha sido un pilar básico en la exitosa temporada de la Real. Jesús Gámez se queda en el banquillo tras otro año a un alto nivel, confirmando que Del Bosque padece algún tipo de ceguera ya que ni él ni Carlos Martínez han sido convocados con España. La temporada de Rukavina también fue muy destacable, y en menor medida, la de Coke o Joao Pereira.


Central derecho: Varane (Real Madrid). En un torneo en el que no han proliferado los centrales fiables, Varane no sólo se ha hecho con el puesto en el equipo con más presión de España, sino que ha desbancado a grandes jugadores como Pepe o Albiol. El francés siempre cumplió, tanto de central como de lateral derecho. Asimismo, Miranda completó una temporada formidable en el Atlético de Madrid, asfixiando a los delanteros rivales y haciendo valer su poderío en el juego aéreo. Arribas, Gálvez o Mikel González también destacaron.

Central izquierdo: Íñigo Martínez (Real Sociedad). El año de su confirmación. Demostró que España tiene central zurdo para rato y que la pareja Piqué-Ramos no durará mucho en la selección Española. Brillante en la salida de balón y contundente en defensa. Ricardo Costa será su suplente en este once tras una temporada en la que asumió los galones de un decepcionante Rami y en la que terminó formando dupla con Mathieu, ambos haciéndolo muy bien. Además, el portugués tiene gol a balón parado. Álvaro González, Welligton y Héctor Moreno, entre los cinco mejores.

Lateral izquierdo: Jordi Alba (Barcelona). El correcaminos de la banda culé, rinde arriba y abajo con pundonor y calidad. Cuando no jugó el Barcelona lo notó y eso dice mucho de un lateral zurdo. Filipe Luis estuvo cerca de su nivel pero Alba fue mejor. Abraham, De la Bella y Siqueira podrían formar parte también de este once.

Centrocampista defensivo: Javi Fuego (Rayo Vallecano). Cuando jugó como único mediocentro en el 4-1-4-1 de Paco Jémez cumplió, y cuando jugó con Trashorras en doble pivote se salió. Es el hombre que mantiene los atrevidos esquemas de juego del técnico del Rayo. Juega la bola con cabeza y se incrusta entre los centrales cuando es necesario. Un crack que llega a Valencia a ocupar el sitio de Albelda. Palabras mayores. Iturra se salió en el Málaga también, con entrega, lucha, movilidad e inteligencia. A este lo disfrutarán en Granada. Por último, Parejo, el ‘Gato’ Silva y Gabi fueron básicos para sus equipos.


Centrocampista ofensivo: Illarramendi (Real Sociedad). El pulmón de la Real Sociedad. El equipo comenzó su temporadón cuando Illarramendi empezó a aparecer. Atrás, alante, con el balón en los pies, en corto, en largo… El vasco es el próximo Xabi Alonso y será la base de la selección dentro de unos años. Kondogbia lideró al Sevilla en una temporada complicado en su primer año en España, de modo que se ha ganado el puesto de suplente de Illarramendi. Koke, Trashorras y Modric, en el top 5.

Mediapunta: Arda Turan (Atlético de Madrid). Otro jugador que podrá decir que explotó en la temporada 2012-2013. Trabajó para el equipo y con el balón en los pies fue una delicia. Participó activamente en las jugadas de ataque del Atlético y es uno de los jugadores clave en la tercera plaza que ha conseguido el club colchonero. Iniesta sale desde el banquillo, lo que dice mucho de Arda. Óscar, Brahimi e Isco completaron un buen año.

Extremo derecho: Vela (Real Sociedad). Otro jugador de la Real en el once. El alma del equipo arriba. Goles, asistencia, regates, trabajo… Vela es probablemente el mejor jugador del equipo y de su buen hacer dependerá el papel que la Real realice en Liga de Campeones. Ebert, tras su bestial primera vuelta, en el banquillo. Navas, Augusto Fernández y Lass fueron jugadores clave.


Extremo izquierdo: Ronaldo (Real Madrid). Su cifra de goles lo dice todo, así como su enorme influencia en el equipo. Como Messi, su puesto en este once es indiscutible. Piti, tras una espectacular temporada marcando más de quince goles con un equipo como el Rayo, suplente de lujo. Gio, Pabón Diego Costa destacaron en una posición atestada de buenos jugadores.

Delantero: Messi (Barcelona). Es el mejor jugador del mundo y lo demuestra, de modo que poco más que decir. Dudé enormemente entre Falcao y Agirretxe como suplente del argentino, pero me decidí finalmente por el vasco ya que su evolución ha sido espectacular, mayor que la de Falcao en mi opinión. Jugadores como Soldado, Negredo o Rubén Castro entran en este top 6, del que se quedan fuera multitud de buenos futbolistas.

martes, 11 de junio de 2013

Del 'Cuco' Ziganda a Jagoba Arrasate

Era la temporada 2005-2006. El Osasuna quedó cuarto, a dos puntos del segundo (el Real Madrid), consiguiendo así igualar su mejor temporada en Liga de la historia (en la 1990-1991 quedó cuarto también). Sin embargo, esta vez la cuarta plaza tenía premio. El Osasuna jugaría la previa de la Liga de Campeones por primera vez.

Javier Aguirre fue el artífice de tan brillante temporada, en un equipo en el que jugaba Ricardo en portería, recién llegado de Manchester, Cuéllar y Josetxo en defensa, Raúl García, Puñal, Muñoz o Delporte en el centro del campo, y Milosevic, Romeo o Webó en la delantera. Pues bien, el primer error de Osasuna en aquel verano en el que se soñaba con jugar la Liga de Campeones fue no sustituir a Javier Aguirre (que se marchó al Atlético) por un entrenador de nivel y experiencia en Europa. El elegido fue el 'Cuco' Ziganda, un técnico de escasa trayectoria. Y las consecuencias no se hicieron esperar. El Hamburgo eliminó al Osasuna en la previa de la Champions (0-0 en Hamburgo y 1-1 en Pamplona, con gol de Nigel de Jong) y el sueño que tanto había costado conseguir se desvanecía.



Además, el equipo finalizó la Liga en el puesto 14 a tan sólo 7 puntos de los puestos de descenso. No obstante, el Osasuna alcanzó las semifinales de la UEFA (ahora Europa League), volviendo a hacer historia, lo que ayudó a que Ziganda terminase la temporada como entrenador de Osasuna a pesar de las dudas y los rumores sobre su destitución.

La Real Sociedad ha acabado la Liga 2012-2013 en cuarto lugar y, como Osasuna, jugará la previa de la Liga de Campeones. Milan, Arsenal, Olympique de Lyon, Schalke 04 o Zenit son los posibles rivales, todos ellos equipos de gran nivel. Sin embargo, Montanier, el entrenador que ha llevado a la Real a un paso de alcanzar un sueño se marcha al Rennes y la directiva de la Real Sociedad ha decidió dar el mando de la nave donostiarra a Jagoba Arrasate, hombre de la casa, como Ziganda lo fue en Osasuna, pero también con nula experiencia en la élite, al igual que el 'Cuco' por aquel entonces.


Estudiando historia se aprende a no repetir errores, y lo sucedido con Osasuna parece calcado a lo que está pasando en San Sebastián. Cuesta horrores alcanzar la Liga de Campeones, y los beneficios económicos y deportivos que de ello se derivan puede ser enormes. Por ello no se puede tomar a la ligera un proyecto de tal calado. Es necesario realizar esfuerzos importantes ya que es probable que estos sean amortizados al máximo. Laurent Blanc sonó con fuerza para el banquillo de la Real Sociedad, pero Aperribay se decidió finalmente por Arrasate, seguramente la opción más económica. Pero lo barato se puede volver caro si el experimento sale mal. Y Arrasate apesta a Ziganda. O al menos al Ziganda del Osasuna de la temporada 2006-2007.

martes, 28 de mayo de 2013

Los "Fauberts" y los "Christanvals" del Oporto

Jorge Pinto da Costa tiene 75 años y lleva desde los 44 como presidente del Oporto. En ese periodo, el club portugués ha conseguido 20 de sus 27 Ligas Sagres, 12 de sus 16 Copas de Portugal, 18 de sus 19 Supercopas de Portugal, 2 de sus 2 Ligas de Campeones, 2 de sus 2 Copas de la UEFA, 2 de sus 2 Copas Intercontinentales y su única Supercopa de Europa. Es decir, desde que en 1982 Pinto da Costa asumió la presidencia del equipo, el Oporto se ha hecho con el 95% de los títulos importantes que ha conseguido en toda su historia. 

Con este palmarés, sería lógico que el nombre de Pinto da Costa sustituyese al de Do Dragao en lo más alto de la fachada del estadio del Oporto en un futuro no muy lejano. Pero si el actual presidente de los Dragones Azules se ha convertido en el Vicente Calderón o el Santiago Bernabéu del Oporto no ha sido sólo por los títulos, sino por la brillante gestión económica que ha llevado a cabo. En los 31 años que Pinto da Costa lleva como presidente, el Oporto se ha convertido en el equipo con mayor equilibrio de gastos e ingresos del mundo en lo que a compra y venta de jugadores se refiere.



Es comprensible, por lo tanto, que hace unos días alcanzase la reelección para el trienio 2013-2016, con 1.258 votos a favor, 11 nulos y ninguno en contra. De hecho, nadie se atrevió a enfrentarse a él en la votación. Su hegemonía es indiscutible. Títulos y salud económica. ¿Qué más se puede pedir?. 

Aun así, me considero una persona a la que le encanta buscar los tres pies al gato y, abrumado ante la maravillosa lista de jugadores adquiridos a precios aceptables vendidos por cifras desorbitadas, decidí investigar si Pinto da Costa es o no totalmente infalible. Y descubrí que no lo es. El Rey Midas del Oporto también ha tenido sus “Fauberts” y sus “Christanvals”. Estos son algunos de ellos:


-Ibarra (9 millones): El lateral fue quizá la mayor decepción de Pinto da Costa en lo que a incorporaciones se refiere. Llegó en 2001 procedente de Boca Juniors, club que recibió alrededor de 9 millones de euros por el traspaso. El argentino debía convertirse en el carrilero diestro titular del Oporto durante mucho años, pero no fue así. Ibarra jamás se aclimató a la idiosincrasia del club y tras varias cesiones a Mónaco y Espanyol volvió a Boca, único club en el que se ha sentido verdaderamente cómodo.

-Walter (8 millones): El brasileño llegó en 2010 al Oporto procedente del Internacional pero fue incapaz de hacerse un hueco en el equipo. Los ocho millones de euros que Pinto da Costa pagó por él pesaron en exceso y el punta decidió volver a su país natal para reencontrarse consigo mismo. De intentar triunfar en la élite con el Oporto pasó a jugar en la categoría de plata brasileña con el Goias. Aun así, Walter firmó una buena temporada y consiguió el ascenso, renovando recientemente su cesión en el Goias por una temporada más.


-Belluschi (6 millones): El argentino tuvo minutos como interior en el Oporto pero nunca llegó a ser considerado como titular indiscutible. Así, tras una discreta cesión al Genova, el centrocampista se marchó traspasado el pasado verano al Bursaspor por 2,5 millones de euros, una cifra baja teniendo en cuenta que Pinto da Costa pagó seis millones al Olympiakos por su pase en 2009. 

-Souza (4 millones): Su historia es parecida a la de Walter. Tras destacar en Brasil, en este caso en el Vasco de Gama, el Oporto intentó dar el bombazo con su incorporación, por la que pagó cuatro millones. Sin embargo, este centrocampista defensivo apenas contó con minutos y vivió a la sombra de Fernando, por lo que Pinto da Costa arregló su cesión al Gremio, tras la club el club brasileño abonó tres millones y medio de euros para cerrar la corta historia de Souza en el Oporto.

-Janko (3,5 millones): Llegó del Twente con la estela de goleador importante. Apenas media temporada y 10 partidos jugados después el cuento se acabó y el Trabzonspor formalizó su pase por 2,4 millones de euros.

-Prediger (3,5 millones): El Colon de Santa Fé vendió al delantero argentino al Oporto por 3,5 millones de euros. En Portugal apenas contó con oportunidades para demostrar su valía, por lo que se marchó cedido a Boca y a Cruzeiro, donde tampoco cuajó, de modo que Pinto da Silva decidió quitarse de encima su alta ficha dejándolo marchar casi gratis de vuelta a Colón, el gran beneficiado.



Y Hubo más. Los casos de PeléTomas CostaStepanov o Edgar Silva fueron similares y tampoco cumplieron con las expectativas creadas. Sin embargo, es cierto que a veces, para encontrar oro es necesario descartar antes unas cuantas piedras. Sin arriesgar fichando a "Ibarras" tampoco habrían llegado "Falcaos". Lo que está claro es que cualquier presidente de cualquier equipo firmaría tener estos borrones en su historial a cambio del rendimiento económico que Pinto da Costa ha sacado a la gran mayoría de sus ventas. Eso sí, toda persona genial, tiene de vez en cuando sus dolores de cabeza, y Prediger, Walter o Souza fueron los del gran Pinto da Costa. No pasa nada. Nadie es infalible.

martes, 30 de abril de 2013

Cuando Lucas Barrios era mejor que Lewandowski

Compartir cosas con una persona es bueno. Compartir una sola cosa con una persona, no tanto. Mi compañero de piso y yo teníamos poco en común, sin embargo, a ambos nos apasionaban las canciones tristes y el fútbol. Por lo primero nunca discutimos. En cambio, nuestros debates balompédicos han sido innumerables. 

Lucas Barrios es un escándalo”, decía. “Y el polaco ese, Lewandowski, por muy bueno que sea no va a conseguir arrebatarle el puesto”, decía. Era la temporada 2010-2011 y Barrios había conseguido 19 goles un año antes con el Dortmund, de modo que era difícil convencer a mi compañero de piso de que Lewandowski tenía una pinta estupenda y de que merecía minutos. Por suerte, Jürgen Klopp sí  confiaba en él, y a pesar de los 16 goles de Barrios esa temporada, el joven polaco disputó 15 partidos como titular y marcó ocho tantos.


Llegaba así la temporada 2011-2012 y yo era ya un enamorado de Lewandowski. Mi compañero de piso, en cambio, me acusaba de “querer descubrirlo” y de “exagerar”. Según él, Lucas Barrios seguiría siendo el delantero centro titular del Borussia Dortmund y, si Lewandowski tenía minutos, sería jugando por detrás del punta, tirado a banda o en caso de que Barrios se lesionase. 

Y Lucas Barrios se lesionó. Nunca sabremos qué habría pasado en caso de que las dolencias físicas lo hubiesen dejado en paz, pero el argentino nacionalizado paraguayo dejó vía libre de manera indirecta para que Robert Lewandowski se hiciese con el puesto de titular y demostrase que Lucas Barrios era ya historia. Marcó 22 goles, superando así las cifras goleadoras de Barrios en la Bundesliga.


Lucas Barrios era inteligente y pronto se apercibió de lo que no quería darse cuenta mi compañero de piso. Sobraba. Aunque recuperase el estado de forma anterior a su lesión, Lewandowski poseía unas cualidades que estaban fuera de su alcance, de modo que se rindió y decidió abandonar la élite y embolsarse decenas de millones de euros en la liga china, en la que todavía sigue marcando goles. Aún tiene 28 años y quién sabe, puede que todavía le quede cuerda para volver a Europa y demostrar que aunque Lewandowski es de otro planeta, no se ha olvidado de marcar goles.

domingo, 21 de abril de 2013

El ejemplo de Granero

He hablado en este blog en más de una ocasión sobre la cantera de Real Madrid y Barcelona. Soy de los que opina que la cuestión no es que el club catalán aproveche mejor la cantera que los blancos, sino que La Masía cuenta en estos momentos con mejores jugadores que La Fábrica y que por lo tanto es normal que más futbolistas del segundo equipo acaben teniendo opciones. 

Siempre he comparado la cantera con un cultivo. Dependiendo de multitud de factores, la cosecha será buena o mala. Por supuesto existen variables que dependen del agricultor, pero muchas otras están sujetas al azar, y cuando el producto final no ha salido bueno, por mucho que lo condimentes su sabor no mejorará.


Pues bien, el Real Madrid lleva años sin tener una cosecha aprovechable para el primer equipo, y se trata del mismo tiempo que el Barcelona lleva recolectando productos envidiables. Así, en el último lustro sólo Mata me parece un jugador que podría haber sido aprovechado en el Santiago Bernabéu, mientras que en el Barcelona jugadores como Busquets o Pedro llegaron, vieron y vencieron. 

Es aquí cuando muchos me dirán que Soldado o Negredo serían titulares en este Real Madrid. Y es ese momento en el que me descojono. Soldado y Negredo son delanteros de nivel muy inferior al de Higuaín o Benzema, y un equipo como el merengue no puede depender de jugadores que no son top (término acuñado por Axel Torres). Imagínense al Real Madrid jugando ante el Borussia Dortmund en las semifinales de la Liga de Campeones con Negredo como titular y Soldado esperando en el banquillo. Asustar, no asustan.


Pues bien, Esteban Granero fue el Negredo y el Soldado de multitud de madridistas durante mucho tiempo. Aficionados merengues pedían su ingreso en el once titular y acusaban de antimadridistas y rompecanteras a todo aquel que se negase a aceptar que Granero tenía un sitio junto a Xabi Alonso. Por suerte, Mourinho no cayó en la trampa y dio a Granero las oportunidades que merecía, ni más ni menos. Pero al canterano le vino grande el Real Madrid y el pasado verano se marchó rumbo a Inglaterra y firmó con el Queen Park Rangers. Muchos pensarían que el Real Madrid había dejado marchar a un crack y que se arrepentiría. Pues bien, Granero es suplente absoluto en un equipo que la próxima jornada consumará su descenso. Si es incapaz de hacerse con un puesto en el once en un club en puestos de descenso en Inglaterra, ¿cómo iba a ser titular en todo un Real Madrid?

 
Creo que muchos aficionados consideran que un jugador debe tener una oportunidad en el primer equipo simplemente por el hecho de ser canterano. Pero se equivocan. Un futbolista podrá jugar en el primer equipo si posee cualidades que así lo acrediten, sea o no canterano. Muchos madridistas criticaron el fichaje de Varane y apuntaron que Mateos, del Real Madrid Castilla, merecía un puesto en el primer equipo por delante del francés. Mateos hoy sigue en el Real Madrid Castilla a la edad de 25 años y tras una temporada discreta en Zaragoza. Varane en cambio es uno de los mejores defensas de Europa. 

De modo que sí, el Barcelona tiene mejor cantera que el Real Madrid. Pero eso es así hoy. Antes no era así. Y dentro de una década puede que tampoco.

sábado, 30 de marzo de 2013

Cuando las cuentas dejaron de cuadrar en el José Alvalade

No se puede afirmar que el Sporting de Lisboa haya sido un club despilfarrador en los últimos años. Si elaboramos un balance de sus cuentas comprobamos que el club portugués no ha invertido cifras estratosféricas en casi ningún futbolista. Más bien se trata de un equipo que nunca acertó con los fichajes. Por supuesto, este factor es casi tan negativo como el primero. Quien despilfarra es estúpido, pero aquel que falla una y otra vez en la incorporación de jugadores es un incompetente. Los directivos del Sporting de Lisboa se acercan más a la segunda que a la primera definición. 

Mientras que Oporto y Benfica lideran futbolísticamente Portugal con una filosofía de compra de jugadores desconocidos, normalmente sudamericanos, para su posterior venta a precios altos, el Sporting de Lisboa ha sido incapaz de planificar a largo plazo y ha vivido temporada a temporada fichando jugadores que destacaban en una campaña de manera aislada, sin seguir eje vertebrador alguno que justificase estas operaciones y pagando además precios relativamente altos por futbolistas que posteriormente apenas aportaron.


Ello ha llevado al Sporting de Lisboa al borde de la quiebra, razón por la cual se ha visto obligado a actuar con premura. Los de José Alvalade acaban de anunciar la venta de su principal estrella, Ricky Van Volfswinkel, al Norwich, por diez millones de euros. Y la razón es que el club portugués lleva años sin conseguir que alguna de sus inversiones económicas rindan como es debido. Sin ir más lejos, Van Volfswinkel, que llegó por seis millones de euros, ha sido incapaz de cumplir las expectativas. 

Pero el delantero holandés no ha sido el único en salir debido a las urgencias económicas. Xandao también ha dejado dinero en caja al marcharse al Kuban por tres millones de euros, mientras que Izmailov ha recalado en un rival directo, el Oporto, debido a que su alta ficha era ya insoportable para el club de la capital. Además, jugadores como Carriço, Onyewu o Pranjic han dejado el equipo sin pena ni gloria, a pesar de las altas expectativas que crearon con su llegada y del considerable sueldo que todos ellos cobraban en Lisboa. Por si fuese poco, el Sporting ha vendido por cantidades considerables a Insúa al Atlético de Madrid (3,5 millones), Joao Pereira al Valencia (3,7) o Mati Fernández a la Fiorentina (3,9), y aun así sus cuentas continúan en números rojos. Esto demuestra que desde hace algún tiempo los directivos del club capitalino aventuraban que las cuentas no cuadraban, y aun así se dejaron ocho millones de euros el pasado verano en la incorporaciones de Marcos Rojo y Matías Viola, jugadores que ni mucho menos han rendido como sus altos precios de traspaso hacían presagiar. Y lo malo es que esta ha sido una constante con la inmensa mayoría de los fichajes del Sporting de Lisboa desde hace más de un lustro.


De hecho, en las oficinas del José Alvalade se han cometido disparates como abonar casi nueve millones de euros por el ex jugador del Atlético Elías, seis por Sinama Pongolle, casi cuatro por Jeffrén, 3,5 por Diego Capel, 3 por Evaldo (sí, por Evaldo), 3,4 por Torsiglieri, o dos por Zapater. Como apuntamos anteriormente, estas operaciones no se pueden calificar como un despilfarro ya que muchos de estos jugadores prometían llegar alto. Sin embargo, ninguno de ellos ha triunfado en Lisboa, y eso no es casual. La planificación deportiva no ha sido la correcta.


De modo que el Sporting se está reinventando. Ha decidido abandonar una filosofía por la cual cada verano invertía millones de euros en jugadores que posteriormente no daban la talla y ahora parece volcarse en incorporar a futblistas portugueses, que no corran el riesgo de sufrir problemas de adaptación y que asuman fichas bajas sin apenas pagar dinero por su traspaso, siendo las cesiones un modo de supervivencia. Esto, unido a la posibilidad de que pronto surja de la cantera del José Alvalade un Cristiano Ronaldo, un Moutinho o un Veloso por el que ingresar altas cantidades, son las esperanzas con las que cuenta el Sporting para sobrevivir. 

Si años anteriores los resultados deportivos no eran buenos, tampoco se puede afirmar que fuesen desastrosos. Sin embargo el club lisboeta tocó fondo esta temporada y actualmente ocupa el puesto 10 de la Liga Sagres. Así, puede que este bache sea positivo. Es posible que la crisis económica y deportiva que atraviesa el Sporting le haga escarmentar y le obligue a apostar por una filosofía alejada de lo exuberante y más parecida a la eficiencia de Benfica y Oporto. Y es que como afirma Vetusta Morla en Los días raros, “sin borrón no hay trazo”.